Advertisement

Gustavo Dudamel se despide de la Filarmónica de Los Ángeles con un concierto por Venezuela

Tenía 28 años cuando, en 2009, fue recibido en Los Ángeles como un rockstar, un auténtico fenómeno mediático que despertaba un entusiasmo inusual, más que como el joven director de orquesta que con sus característicos movimientos enérgicos y rizos llegaba para inyectar vitalidad a la Filarmónica de la ciudad. Este domingo, Gustavo Dudamel, ya maduro y consolidado en su carrera, se ha despedido de esta metrópoli con un concierto emotivo y con mucho sabor latino en el Hollywood Bowl. La principal misión fue recaudar fondos para los suyos: miles de venezolanos damnificados por los dos sismos que devastaron varias regiones de ese país en junio.

El País

El evento comenzó con la solemnidad requerida: los himnos de Estados Unidos y Venezuela, seguidos de un mensaje para quienes lo han perdido todo en esa nación de Sudamérica. Pero pronto dio paso a la alegría de los pueblos hispanos, esa que incluso se abre paso en los momentos más difíciles. Así, el concierto se convirtió en una verdadera fiesta latinoamericana, donde los acordes de la orquesta sinfónica se fusionaron con el pop, la cumbia y la música tropical.

ADVERTISEMENT

Conmovido, Dudamel se dirigió a las cerca de 17.000 personas que abarrotaron el recinto para pedir apoyo para el pueblo venezolano. “La música tiene un poder muy especial que va más allá del entrenamiento, transforma nuestras vidas profundamente y, cuando estamos en un momento como este, este momento tan difícil y complejo como el que pasa Venezuela. Nos vemos coincidir en el arte y la belleza”, expresó.

A la emoción del momento se sumaba decirle hasta pronto a Los Ángeles, una ciudad que lo convirtió en una de sus grandes estrellas, antes de emprender una nueva etapa al frente de la Filarmónica de Nueva York, donde asumirá como director musical y artístico a partir de la temporada 2026-2027.
“En un mundo que nos divide, cuando tenemos la oportunidad de reunirnos aquí”, señaló el venezolano, “disfrutando de buena comida y bebida, pero más aún el hermoso poder de la música, tengo fe porque somos un mundo; uno, uno”.

Sobre el escenario, mientras dirigía desde el podio a la Filarmónica de Los Ángeles por última vez (al menos por ahora), Dudamel estuvo acompañado por algunos de los más destacados exponentes de la música popular latinoamericana: la veracruzana Natalia Lafourcade, con quien compartió un popurrí de sus éxitos en el que incluyó Hasta la Raíz; el colombiano Carlos Vives, junto a quien dio vida a Quiero verte sonreír y La tierra del olvido; y Meme del Real, integrante de la banda mexicana Café Tacvba, con quien se unió para entonar la melancólica Eres.

La velada de Un concierto para Venezuela contó además con invitados especiales, como el cantante Beck, con quien Dudamel ofreció una versión de Ride Lonesome. El californiano dijo ser un fanático de la Filarmónica angelina bajo la dirección del venezolano: “El mejoró nuestra ciudad”.

El broche de oro fue el cantante británico Chris Martin, quien se unió a Dudamel para ofrecer algunas de las canciones más populares de Coldplay, entre ellas Fix You y Viva la Vida. Sin su banda, Martin sorprendió al director venezolano, a quien conoció hace 12 años en una fiesta, al cantar en inglés y en español Santa María, con el mismo espíritu de sus conciertos por Latinoamérica. “Alguien que queremos se marcha. Hola Nueva York. Adiós Los Ángeles”, cantó Martin, provocando las risas del público.

Source

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *