
El impulso de Canadá para reducir su dependencia económica de Estados Unidos no cambiará tras la aplastante derrota del Partido Republicano en las elecciones de mitad de mandato, afirmó el miércoles un funcionario canadiense.
Los líderes del Partido Demócrata han sido críticos de la guerra comercial de Trump con Canadá y han pedido revertir los aranceles que han afectado a empresas a ambos lados de la frontera.
Sin embargo, el ministro canadiense a cargo del comercio entre Washington y Ottawa, Dominic LeBlanc, subrayó el miércoles que la prioridad de su país de reposicionar la economía «no ha cambiado».
«Obviamente tomamos nota de los resultados electorales en Estados Unidos”, dijo a la prensa, destacando que las negociaciones comerciales seguirán llevándose a cabo con la Casa Blanca y no con el futuro Congreso controlado por los demócratas.
El gobierno de Carney está comprometido con «diversificar nuestras relaciones comerciales», agregó.
Los aranceles de Trump han golpeado duramente la economía canadiense y sus repetidos comentarios de que Canadá podría convertirse en el estado número 51 de Estados Unidos han provocado boicots a productos estadounidenses.
Carney se retiró de las negociaciones comerciales en agosto, acusando a Washington de intentar imponer condiciones que vulneraban la soberanía canadiense, pero en los últimos días ha adoptado un tono más optimista.
«Hemos logrado avances, pero no hemos terminado», dijo Carney el martes.
El equipo de Trump se alejó de ciertas «líneas rojas» canadienses, agregó sin aportar detalles.
Trump dijo a finales del mes pasado que esperaba alcanzar un nuevo acuerdo comercial con Canadá «muy pronto», pero anteriores garantías del presidente en esta materia no se han materializado.













Deja una respuesta