
Estados Unidos lanzó este martes ataques limitados contra objetivos iraníes en el estrecho de Ormuz, informaron medios estadounidenses, mientras los medios estatales de Irán reportaron cinco explosiones consecutivas en la isla de Qeshm. Los ataques coincidieron con la jornada de las elecciones de medio mandato en EEUU, que amenazan el control del presidente Donald Trump sobre el Congreso.
La noticia fue publicada primero por The Wall Street Journal. Varios medios, entre ellos CNN, Fox y The New York Times, citaron a funcionarios estadounidenses sin identificar que describieron las operaciones como defensivas. Los ataques fueron limitados y no equivalen a una reanudación de las operaciones de combate a gran escala, dijo un funcionario estadounidense a Reuters, que habló bajo condición de anonimato.
Un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, dijo a AP que los ataques apuntaron a iraníes que usaban misiles tierra-aire contra fuerzas de EEUU en el estrecho.
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Medios estadounidenses informaron de que un avión de la Fuerza Aérea atacó un sistema de lanzamiento de misiles de la Guardia Revolucionaria en Qeshm, tras un disparo contra una aeronave de EEUU.
La agencia estatal IRNA informó de cinco explosiones en rápida sucesión en Qeshm, y de que algunos residentes vieron dos aviones sobrevolar la isla. No dijo qué las causó. Según AP, los medios estatales también informaron de explosiones en la isla de Hengam y en la zona continental de Bandar Abbas. La agencia Fars mencionó estruendos en Bandar Lengeh. Ningún reporte menciona víctimas.
Reuters difundió un video de un testigo en el que se ven destellos de luz intensos seguidos de fuertes explosiones detrás de edificios en Qeshm. La agencia confirmó la ubicación a partir de los edificios, la fachada, la forma de una ventana y un muro que coinciden con imágenes de archivo y satelitales.
La Guardia Revolucionaria dijo que derribó dos drones de reconocimiento estadounidenses al sur de Qeshm y destruyó un MQ-9. La información no fue confirmada por EEUU.
Los ataques se produjeron en paralelo a las negociaciones indirectas entre Teherán y Washington, que continúan a través de mediadores. Horas después, el presidente del Parlamento y jefe negociador de Irán con EEUU, Mohammad Bagher Qalibaf, dijo que Teherán entregó una “respuesta firme y racional” a Washington y que “la pelota está ahora en la cancha de Estados Unidos para evitar la guerra”. No quedó claro de inmediato a qué respuesta se refería, ni si hablaba de los ataques. Qalibaf advirtió que las fuerzas armadas iraníes están en su nivel más alto de preparación defensiva y que, si Washington comete otro “error de cálculo estratégico”, enfrentará “un nuevo campo de batalla”.
El canciller Abás Araqchi afirmó que las negociaciones indirectas son “muy intensas”, dada “la sensibilidad y la gravedad” de la situación.
Qeshm, de unos 1.491 kilómetros cuadrados, es la isla más grande del golfo Pérsico y está frente a la costa sur de Irán, junto al estrecho de Ormuz, por donde pasaba en tiempos de paz cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo. Alberga bases navales y baterías costeras de misiles de la Guardia Revolucionaria, según varios análisis.
Estados Unidos e Israel lanzaron la guerra contra Irán con una ola masiva de ataques el 28 de febrero. El conflicto está estancado desde hace meses. La última vez que se supo de ataques estadounidenses fue a comienzos de septiembre. Miles de soldados estadounidenses mantienen un bloqueo naval a los puertos iraníes, y un tercer portaaviones y miles de efectivos más se dirigen a Medio Oriente.
Trump había dicho que no ordenaría ataques antes de las elecciones. Pocas horas antes de los ataques publicó en su red Truth Social que “Irán quiere un acuerdo, lo antes posible” y que podría concretarse. El vicepresidente JD Vance dijo el lunes que él y Trump “se sienten bastante bien” ante la perspectiva de un acuerdo negociado. “Hemos logrado ciertos avances”, afirmó. La semana pasada, Axios informó que Vance envió una carta al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezaei, sobre posibles nuevas conversaciones. Rezaei habló el lunes con el presidente ruso, Vladimir Putin.
Teherán dijo el lunes que puede reabrir Ormuz en dos días si Washington acepta sus condiciones, entre ellas el fin del bloqueo, el alivio de las sanciones petroleras y un alto el fuego que incluya a Líbano. El precio del petróleo cayó más de 7% ese día por el optimismo.
Este martes, esas esperanzas se vieron frustradas. Un alto funcionario iraní dijo a Reuters que ambos países están lejos de alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra y que Teherán no aceptará las “exigencias excesivas” de Washington. Tras los ataques en Qeshm, los precios subían más de 1 dólar. A las 07:44 GMT (04:44 en Buenos Aires), el West Texas Intermediate (WTI) ganaba 1,60 dólares (1,66%) y cotizaba a 98,06 dólares el barril, y el Brent avanzaba 1,84 dólares (1,76%), hasta 106,61 dólares, según Reuters.
Dos funcionarios regionales y una tercera persona dijeron a AP que mediadores intentan impulsar un marco por el cual Irán cese sus ataques en Ormuz a cambio de que EEUU levante el bloqueo, y que se prevén más conversaciones esta semana. Las mismas fuentes dijeron que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, presionó a Trump en una llamada el fin de semana para que haya otra oleada de ataques después de las elecciones. Un vocero del ejército israelí dijo a AFP que Israel no participó en estos ataques.
Trump también amenazó el fin de semana con dar a Irán “el martillo” en un momento no precisado, y dijo que debe “ocuparse” de uno o dos objetivos, entre ellos la llamada “montaña Pickaxe”, un sitio que EEUU sospecha que es nuclear y que Teherán niega que lo sea. Funcionarios iraníes advirtieron repetidamente de represalias de gran alcance si se reanuda la guerra.
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