La huella de los pagos venezolanos al entorno del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero es cada vez más visible. El pasado mes de febrero, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional plasmó en un informe sobre el entramado societario de su presunto testaferro Julio Martínez la existencia de una serie de pagos sospechosos recibidos por Análisis Relevante desde el extranjero. Uno de ellos, de 181.037 euros, provenía de una empresa cuyo nombre no pudieron rastrear los investigadores. No figuraba por ningún sitio. Pero el propio Martínez la ha identificado en sus respuestas a preguntas de la Fiscalía. Se trata de una empresa de Venezuela que, según la versión del empresario alicantino, le habría pagado esa cantidad por «asesoramiento».
Según ha podido comprobar THE OBJECTIVE, la sociedad estaba bajo control directo del Gobierno de Nicolás Maduro en el momento de la transferencia. Las fechas del abono son significativas: coinciden con los preparativos de las elecciones venezolanas de 2024 en las que el chavismo perpetró un pucherazo con Zapatero, invitado por Maduro, como observador y avalista de los comicios.
Uno de los primeros frentes de la investigación de la UDEF sobre el caso Zapatero consistió en desmenuzar la veintena de sociedades a nombre de Julio Martínez, el hombre que guardaba todos los secretos del expresidente. De ese primer análisis surgió un informe de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF), entregado a la Audiencia Nacional en febrero de este mismo 2026. Ahí figuraban al detalle todas las transferencias emitidas y recibidas por Análisis Relevante y el resto de las empresas con las que operaba desde Alicante el entorno del expresidente. Entre todos esos apuntes, había uno especialmente llamativo: un «cobro de divisas» recibido por una de las empresas ‘pantalla’ de Martínez procedente de una firma llamada TVBM 1998 LLC. El pago se efectuó desde una cuenta del banco JP Morgan en Estados Unidos. La ONIF no pudo «identificar» a la empresa.
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Sin embargo, Julio Martínez, siguiendo la vía de colaboración con la justicia adelantada por THE OBJECTIVE, ha sido quien ha identificado —a preguntas de la Fiscalía— a la empresa cliente y los supuestos trabajos que realizó para ella. Se trata de una firma venezolana denominada Turboven, asentada en la provincia de Aragua (aunque opera fiscalmente desde las Islas Caimán). Se dedica a la comercialización de energía generada por gas. Está controlada por la Corporación Eléctrica Nacional de Venezuela, el ente del Gobierno venezolano que maneja el sector energético; es decir, por el régimen chavista.
En su declaración ante la Audiencia Nacional del pasado 19 de octubre, el empresario fue preguntado por esta transferencia. Según relató ante el juez y la Fiscalía, la empresa le había contratado porque tenía un problema con el Gobierno venezolano. Sin embargo, no pudo explicar cuál fue su labor allí ni si implicó a Zapatero de algún modo. «¿Por qué no acuden en Venezuela a un despacho de abogados o de economistas? Y acuden a usted, que está en España […]. Yo personalmente no le veo sentido, a ver si usted me lo explica», le contestó la fiscal a Martínez, según la transcripción completa del interrogatorio a la que ha tenido acceso este periódico.

El pasado mes de julio, la UDEF elaboró un nuevo informe en el que se especificaba que ese pago de 181.037 euros a Nez Asesores —administrada por Martínez— fue una «operación de cobro de divisas transfronteriza». Esa sociedad movió entre sus cuentas, en total, alrededor de 1,3 millones de euros. Los investigadores consideran que esa firma recurría a «documentación ficticia (contratos, facturas, informes)» y canalizaba todos los «fondos obtenidos a través de sociedades sin actividad real». Es decir, que sospechan que no tenía actividad y que todo lo que entraba desaparecía hacia otras empresas, evitando localizar al destinatario final. Sin embargo, una de las claves que aporta mayor significado político a esta transferencia es su fecha: la empresa venezolana pagó por los servicios del presunto testaferro de Zapatero el 24 de abril de 2024, cuando el expresidente ya había sido invitado como observador de las elecciones venezolanas próximas que terminarían demostrándose fraudulentas.
El papel de Zapatero en las elecciones
En esos meses en los que se registra el movimiento de fondos desde Turboven a Análisis Relevante, Rodríguez Zapatero desempeñó un papel destacado en la preparación de las elecciones presidenciales venezolanas del 28 de julio de 2024. Las mismas en las que Nicolás Maduro se autoproclamó vencedor frente a Edmundo González Urrutia, el candidato respaldado por María Corina Machado, a pesar de que las actas que tenía la oposición mostraban lo contrario. Maduro ni siquiera enseñó las actas.
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