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EE.UU. evalúa deportaciones en barcos hacia Venezuela y otros países de la región, según The New York Times

La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está evaluando la posibilidad de utilizar barcos para deportar migrantes hacia Venezuela y otros países de Centro y Suramérica, una modalidad que supondría viajes de varios días, complejos operativos de seguridad y costos que podrían alcanzar millones de dólares por cada travesía.

Por The New York Times

La propuesta se encuentra todavía en una fase preliminar y no existe una decisión definitiva sobre su implementación, según informaron funcionarios estadounidenses citados por The New York Times.

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Entre los países considerados como posibles destinos aparecen Venezuela, El Salvador y Honduras. El traslado marítimo hacia estas naciones podría extenderse durante días y obligaría al Gobierno estadounidense a desplegar una cantidad considerable de personal de seguridad para custodiar a los migrantes durante todo el recorrido.

Uno de los buques que estaría bajo consideración es el Training Ship Golden Bear, una embarcación de aproximadamente 500 pies de longitud que durante 30 años fue utilizada para la formación de cadetes de la Academia Marítima de Cal Poly, en California.

El barco concluyó este verano su servicio como buque escuela. Sin embargo, todavía no está claro bajo qué autoridad podría ser empleado por el Gobierno federal para realizar operaciones de deportación.

Funcionarios del Departamento de Defensa también habrían contactado a empresas para explorar la disponibilidad de otras embarcaciones, incluidas algunas ubicadas en Europa.

Un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), organismo encargado de supervisar las deportaciones, recalcó que el proyecto continúa siendo hipotético y que hasta ahora no se ha adoptado ninguna decisión.

“DHS está evaluando todos nuestros recursos para maximizar la eficiencia y continuar cumpliendo la misión del presidente Trump de garantizar la seguridad nacional para todos los estadounidenses”, señaló el departamento.

Venezuela entre los posibles destinos

La inclusión de Venezuela dentro de las alternativas estudiadas resulta especialmente relevante debido a que una operación marítima hacia el país implicaría una travesía considerablemente más larga que los actuales vuelos de deportación.

El Gobierno estadounidense calcula que utilizar barcos podría representar millones de dólares por viaje, mientras que las operaciones aéreas resultan sustancialmente más económicas. Tampoco está claro si Venezuela y los demás países involucrados aceptarían recibir deportados mediante este mecanismo.

Además, permanecen sin respuesta cuestiones relacionadas con las condiciones en las que viajarían los migrantes, incluyendo si permanecerían detenidos durante toda la travesía, dónde dormirían, qué tipo de atención médica recibirían y cuáles serían los protocolos aplicables en caso de una emergencia en aguas internacionales.

La eventual utilización de barcos supondría una nueva expansión de la estrategia migratoria de Trump para acelerar las deportaciones desde Estados Unidos. Su administración ya ha recurrido a aviones militares para trasladar migrantes, ha enviado deportados a terceros países y ha utilizado la base naval de Guantánamo, en Cuba, para albergar a algunos detenidos.

Advierten sobre desafíos legales y de seguridad

La posibilidad de realizar deportaciones marítimas también ha generado cuestionamientos entre antiguos funcionarios de inmigración.

Claire Trickler-McNulty, exfuncionaria de alto nivel del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), afirmó que una operación de estas características plantearía interrogantes sobre las leyes aplicables y la jurisdicción durante una travesía internacional.

“Lo que ICE está contemplando funcionalmente son barcos-prisión”, sostuvo Trickler-McNulty, quien además advirtió sobre los desafíos operativos y de seguridad que supondría mantener a cientos de personas dentro de una embarcación durante varios días.

La exfuncionaria explicó que durante administraciones anteriores se llegaron a considerar distintas alternativas para efectuar deportaciones, entre ellas barcos y trenes, aunque estas opciones nunca avanzaron seriamente.

El uso de embarcaciones para deportaciones también tiene antecedentes controvertidos en Estados Unidos. Durante una campaña de expulsiones masivas de mexicanos en la década de 1950 se realizaron traslados por vía marítima. En agosto de 1956, un incidente cerca de Tampico terminó con decenas de pasajeros saltando de una embarcación y cinco personas fallecidas.

Por ahora, el Gobierno de Estados Unidos no ha anunciado oficialmente deportaciones marítimas hacia Venezuela, y las autoridades insisten en que la iniciativa permanece bajo estudio. De avanzar, representaría un cambio significativo en la logística utilizada por Washington para ejecutar su política de deportaciones.
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Alberto News

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