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El dirigente Williams Dávila exigió la anulación total de la ley contra el odio al catalogarla como un instrumento inconstitucional concebido para perseguir a la disidencia, al tiempo que rechazó tajantemente que el debate sobre esta norma se reduzca a una reforma parcial o despenalización limitada de conductas.
Dávila cuestionó severamente los orígenes del instrumento legal y el impacto que ha tenido sobre la ciudadanía.
«La supuesta ley contra el odio es de origen absolutamente anticonstitucional y nula: fue impuesta por una ilegítima e írrita Asamblea Nacional Constituyente en el 2017 con el único propósito de criminalizar la disidencia y aniquilar las libertades ciudadanas. Esta ley ha sido motivo de desgracias para todos los venezolanos a quienes se les ha aplicado para sentenciarlos por delitos que nunca cometieron», aseveró.
La supuesta Ley contra el Odio es de origen absolutamente anticonstitucional y nula: fue impuesta por una ilegítima e írrita Asamblea Nacional Constituyente en el 2017 con el único propósito de criminalizar la disidencia y aniquilar las libertades ciudadanas.
Esta ley ha sido… pic.twitter.com/NY9yGmQFbV
— Williams Dávila (@williamsdavila) September 29, 2026
En ese sentido, fijó una postura firme frente a las propuestas legislativas que plantean solo modificaciones superficiales al texto.
«Venezuela no acepta paños calientes. Exigimos la derogación total de este instrumento represivo, el cierre definitivo de todas las causas espurias y la libertad plena de cada uno de los presos políticos».
Este martes, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, propuso a la Asamblea Nacional reformar la ley contra el odio para «despenalizar conductas y favorecer el reencuentro nacional».











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