
Un venezolano posiblemente vinculado con la temida pandilla Tren de Aragua acordó declararse culpable por el secuestro y asesinato de un expolicía venezolano que presuntamente fue atraído por dos mujeres a un hotel de Miami-Dade antes de ser secuestrado, atado y asfixiado.
Por Antonio María Delgado/ El Nuevo Herald
Julio César Hernández-Montero, quien fue arrestado en Panamá y extraditado al sur de Florida en 2024, acordó declararse culpable de conspiración para cometer secuestro, secuestro con resultado de muerte y robo de vehículo con resultado de muerte por el asesinato en noviembre de 2023 de José Luis Sánchez Valera, residente de Doral, según un acuerdo de culpabilidad presentado ante un tribunal federal de Miami. Hernández-Montero también acordó cooperar con los fiscales federales.
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El acuerdo representa el más reciente avance en un caso que se convirtió en uno de los primeros crímenes de alto perfil en el sur de Florida posiblemente vinculados al Tren de Aragua, la organización criminal venezolana que ha sido objeto de un intenso escrutinio por parte de las autoridades estadounidenses.
También ofrece el relato más detallado hasta ahora sobre la planificación del asesinato de Sánchez Valera, al describir una operación en la que participaron seis personas que, según los fiscales, se reunieron repetidamente antes del crimen, inspeccionaron el apartamento de la víctima y consiguieron un arma, máscaras, guantes y cinta adhesiva antes de secuestrarlo.
Hernández-Montero también acordó proporcionar información y testimonio a los fiscales y comparecer ante grandes jurados y en juicios.
La cooperación podría resultar crucial para Hernández-Montero, quien enfrenta una sentencia obligatoria de cadena perpetua por el cargo de secuestro con resultado de muerte. Los fiscales conservan la opción de solicitar a un juez una condena inferior al mínimo obligatorio que de otro modo sería aplicable si determinan que su colaboración en otras investigaciones o procesos penales es lo suficientemente sustancial como para justificarla.
El acuerdo no obliga a los fiscales a presentar dicha solicitud, y el juez tampoco estaría obligado a concederla.
El acuerdo de culpabilidad no identifica qué información podría estar proporcionando Hernández-Montero ni si su cooperación está relacionada con el Tren de Aragua.
G P Della Fera, abogado de Hernández-Montero, declinó hacer comentarios.
Un complot planificado durante días
Los nuevos documentos amplían significativamente lo que las autoridades habían revelado anteriormente sobre el asesinato.
Según una exposición de hechos firmada por Hernández-Montero, los fiscales habrían podido demostrar más allá de toda duda razonable que seis personas participaron en la conspiración: Hernández-Montero, Yurwin Smith Salazar Maita, Yorvi José Arenas Lezama, Yoleidy del Carmen Ilarraza, María Alejandra Lobos Gámez y Darwin Jesús Mijares.
En los días previos al asesinato, los seis se reunieron varias veces en un hotel de Miami-Dade para hablar sobre el secuestro y robo de Sánchez Valera, dijeron los fiscales.
Salazar, Ilarraza y Lobos habían conocido y tenido contacto anteriormente con Sánchez Valera y sabían que vendía joyas y oro. Salazar también sabía dónde vivía.
El grupo acordó que Ilarraza o Lobos atraerían a Sánchez Valera a otro hotel, donde varios de los hombres lo secuestrarían cuando saliera.
Los preparativos presuntamente incluyeron inspeccionar su vivienda.
El 26 de noviembre de 2023, un día antes del secuestro, Sánchez Valera invitó a Ilarraza y Lobos a su apartamento. Según los fiscales, mientras estaban allí las mujeres inspeccionaron el lugar en busca de joyas, e Ilarraza fotografió la puerta principal del apartamento y envió la imagen a otro integrante de la conspiración.
La noche siguiente, Sánchez Valera acudió al hotel La Quinta Inn, cerca del Aeropuerto Internacional de Miami, para encontrarse con las mujeres.
La investigación original de la policía de Miami-Dade determinó que Sánchez Valera llegó al hotel tarde esa noche y permaneció allí hasta después de las 2 a.m. Un video de vigilancia lo captó saliendo del hotel y caminando hacia su Toyota 4Runner.
Pero el nuevo documento federal señala que los hombres se estaban preparando para esperarlo.
Hernández-Montero, Salazar, Arenas y Mijares habían acudido al hotel para inspeccionar el lugar donde se llevarían a cabo el secuestro y el robo antes de marcharse para conseguir suministros. Después regresaron a otro hotel para esperar un mensaje de Ilarraza, quien les enviaba actualizaciones desde el interior de La Quinta.
Cuando Ilarraza les indicó que estaban listos, los cuatro hombres regresaron llevando el arma de fuego de Salazar, además de guantes, máscaras y cinta adhesiva que él había comprado, según los fiscales.
Mijares debía permanecer afuera como vigilante. Salazar, Hernández-Montero y Arenas entraron al estacionamiento de La Quinta en un Toyota Corolla y esperaron a Sánchez Valera.
Secuestrado en el estacionamiento del hotel
Alrededor de las 2:30 a.m., Sánchez Valera salió del hotel.
Tres hombres vestidos con ropa oscura salieron de un sedán plateado estacionado cerca de su camioneta, lo sacaron del asiento del conductor y lo obligaron a entrar en el asiento trasero, según la investigación policial original. Las cámaras de vigilancia grabaron el secuestro.
El documento federal identifica ahora a los tres hombres como Salazar, Hernández-Montero y Arenas.
Salazar ocupó el asiento del conductor mientras Hernández-Montero y Arenas subieron al asiento trasero junto con Sánchez Valera, dijeron los fiscales.
Una vez dentro del vehículo, los hombres actuaron juntos para inmovilizar a Sánchez Valera y atarlo.
El nuevo documento también identifica a quien los fiscales aseguran que lo mató: Arenas golpeó varias veces a Sánchez Valera y posteriormente lo asfixió.
Los hombres se llevaron las joyas de oro que Sánchez Valera llevaba puestas y la llave de su apartamento. Salazar condujo la 4Runner hasta otro lugar y la abandonó con Sánchez Valera todavía en su interior, atado de pies y manos.
La Oficina del Médico Forense de Miami-Dade determinó que Sánchez Valera murió por asfixia mecánica y clasificó su muerte como homicidio.
Su cuerpo fue descubierto esa mañana en el asiento trasero de la 4Runner cerca de Northwest 28th Street y 37th Avenue. Tenía 43 años.
Posible vínculo con el Tren de Aragua
Sin embargo, el robo aún no había terminado.
Después de cambiar de vehículo, Mijares llevó a Hernández-Montero y Arenas al apartamento de Sánchez Valera en Doral, según la exposición de hechos federal. Mijares permaneció afuera mientras los otros dos entraron.
El compañero de vivienda de Sánchez Valera dormía en un sofá cuando Hernández-Montero y Arenas entraron al apartamento. Los hombres exigieron saber dónde guardaba Sánchez Valera sus joyas y tenían en su poder el arma de Salazar mientras estaban dentro de la vivienda, dijeron los fiscales.
Arenas obligó al compañero de vivienda a ponerse de rodillas y lo amenazó, diciéndole que eran del Tren de Aragua y que los habían enviado para matarlo, según el documento federal.
Los dos hombres encontraron la caja fuerte de Sánchez Valera y se marcharon con ella. Los fiscales dicen que contenía oro, joyas y aproximadamente $40,000 en efectivo.
La afirmación sobre el Tren de Aragua ya había surgido en la investigación original del homicidio realizada por la policía de Miami-Dade.
Según la declaración jurada de causa probable, el compañero de vivienda de Sánchez Valera dijo a los detectives que uno de los autores de la invasión de domicilio fue llamado “Julio” por el otro hombre. El segundo individuo le dijo durante el robo que eran del Tren de Aragua.
Los nuevos documentos federales no identifican explícitamente a Hernández-Montero como integrante del Tren de Aragua.
Detectives siguieron teléfonos, videos y huellas dactilares
La investigación original muestra cómo los detectives de homicidios de Miami-Dade comenzaron a armar el caso. Los datos de teléfonos celulares ubicaron a Hernández-Montero cerca del South River Suites en Medley antes del asesinato.
Los investigadores descubrieron que había reservado dos habitaciones allí y que las utilizaba desde el 2 de noviembre de 2023.
Las cámaras de vigilancia del hotel mostraron a Hernández-Montero saliendo poco antes de la medianoche del 27 de noviembre con otras dos personas. Los detectives dijeron que sus ropas coincidían con las que llevaban los hombres captados por las cámaras durante el secuestro y la invasión de domicilio en Doral.
Los investigadores también vincularon a Salazar con el crimen mediante una huella dactilar recuperada de la puerta trasera de la 4Runner de Sánchez Valera y registros de ubicación de teléfonos celulares.
Esos registros ubicaron el teléfono de Salazar cerca del South River Suites antes del crimen, cerca de La Quinta aproximadamente a la hora del secuestro, cerca del lugar donde Sánchez Valera fue encontrado muerto y en la zona del apartamento de Doral donde ocurrió la invasión de domicilio.
Salazar fue arrestado en el Condado Broward en enero de 2024. Hernández-Montero fue arrestado dos meses después en Ciudad de Panamá y extraditado a Estados Unidos con la ayuda del FBI. Christian Dunham, abogado de Salazar, declinó hacer comentarios.
La exposición de hechos federal revela ahora lo que presuntamente ocurrió después del asesinato.
Tras la invasión de domicilio, los conspiradores se cambiaron de ropa y planearon reunirse en Orlando a la mañana siguiente. Salazar nunca llegó, pero Hernández-Montero, Arenas, Mijares, Ilarraza y Lobos se reunieron en Orlando y huyeron juntos de Estados Unidos, dijeron los fiscales.
Arenas Lezama, también conocido como “El Nene”, se encuentra bajo custodia de la policía colombiana mientras se tramita su extradición a Estados Unidos, mientras que Mijares, Ilarraza y Lobos continúan prófugos.
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