Marco Rubio gana terreno en la carrera republicana hacia 2028
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, comienza a consolidarse como una de las figuras con mayor proyección dentro del Partido Republicano de cara a las elecciones presidenciales de 2028, aunque hasta ahora no ha anunciado una candidatura.
El dirigente de origen cubano aparece cada vez más cerca del vicepresidente JD Vance, considerado durante meses como el principal favorito para suceder políticamente a Donald Trump. De acuerdo con información reseñada por El Nacional, Rubio se ubica a apenas un punto porcentual de Vance en intención de voto, un escenario que comienza a alimentar las especulaciones sobre una eventual competencia por la nominación republicana.
El ascenso de Rubio se produce mientras dentro del oficialismo estadounidense comienza a tomar forma el debate sobre quién podría encabezar la continuidad republicana después de Trump. El mandatario ha expresado en privado ante donantes su interés en que Vance llegue a la Presidencia en 2028, aunque sus asesores han señalado que esto no necesariamente representa una decisión definitiva sobre la sucesión.
Rubio, por su parte, ha evitado presentarse abiertamente como aspirante. Incluso ha manifestado que respaldaría a Vance si el vicepresidente decide competir por la Casa Blanca. Sin embargo, su creciente protagonismo como secretario de Estado y su exposición en asuntos internacionales han mantenido su nombre entre los potenciales candidatos republicanos.
El escenario plantea una particular competencia dentro del trumpismo. Vance cuenta con la ventaja institucional de la Vicepresidencia y con fuertes vínculos con la base MAGA, mientras Rubio acumula una extensa trayectoria política, experiencia en política exterior y conexiones con sectores tradicionales del Partido Republicano y grandes donantes.
Rubio ya intentó conquistar la candidatura presidencial republicana en 2016, cuando terminó siendo derrotado en las primarias por Trump. Una década después, su posición política es considerablemente distinta: pasó de adversario interno del actual presidente a convertirse en una de las figuras centrales de su administración.
Por ahora, ninguno de los dos ha formalizado una candidatura para 2028 y las elecciones legislativas de noviembre de 2026 constituyen la prioridad inmediata para los republicanos. Sin embargo, la cercanía entre Rubio y Vance en las mediciones anticipa que la discusión sobre la sucesión de Trump podría convertirse progresivamente en uno de los principales debates internos del partido.













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