
El presidente estadounidense Donald Trump aseguró este miércoles que Irán le pidió un alto al fuego y supeditó la tregua a una reapertura del estrecho de Ormuz, pero Teherán desmintió esas declaraciones.
Trump dijo en su cuenta en la red social Truth que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, le había hecho esa petición, pero aclaró que solo lo consideraría cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado. De lo contrario, amenazó, Irán será bombardeado.
El cierre de esta vía clave para el comercio mundial de hidrocarburos ha provocado una fuerte alza de los precios de la energía, lo que pone bajo presión a Trump en un año de elecciones de mitad de mandato.
Unas horas después, Irán desmintió que hubiera solicitado una tregua. «Son falsas y carecen de cualquier fundamento», dijo el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baqai, citado por la televisión estatal.
Ormuz permanecerá cerrado «a los enemigos» de Irán
La guerra, desencadenada el 28 de febrero por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha dejado miles de muertos y ha provocado bombardeos iraníes contra países del Golfo e Israel, además de nuevos enfrentamientos en Líbano entre Israel y el movimiento proiraní Hezbolá.
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la República Islámica, aseguraron que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado a los «enemigos» del país.
El presidente iraní había evocado el martes la voluntad de «poner fin» a la guerra, pero exigió garantías y reiteró peticiones como el pago de compensaciones financieras.
Nuevos bombardeos sacudieron la capital iraní este miércoles y dañaron el muro del recinto de la antigua embajada estadounidense, un lugar simbólico de la hostilidad entre ambos países.
Los Guardianes de la Revolución confirmaron el miércoles haber atacado un petrolero en el Golfo, asegurando que era israelí. Qatar indicó que el buque estaba fletado por QatarEnergy y que fue alcanzado en sus aguas territoriales.
El precio del petróleo cerca de los 100 dólares
Con la esperanza de una desescalada, los mercados repuntaron el martes y el barril de petróleo Brent cayó y volvió a situarse cerca de los 100 dólares.
Sin embargo, las repercusiones económicas del conflicto continúan y el primer ministro australiano, Anthony Albanese, advirtió que «los próximos meses podrían no ser fáciles» debido al impacto de la guerra.
En el Golfo, varios países volvieron a ser objetivo de bombardeos iraníes.
En Emiratos Árabes Unidos, un bangladesí murió y un ciudadano indio resultó herido por fragmentos tras la interceptación de drones, y en Kuwait el Banco Nacional anunció el cierre de su sede central durante dos días debido a los ataques.
Israel, por su lado, anunció que continúa bombardeando Irán con una «oleada de ataques de gran alcance» en la capital, donde periodistas de AFP oyeron potentes explosiones.
Según la agencia Mehr varios edificios residenciales fueron alcanzados por proyectiles y causaron heridos.
















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