Advertisement

María Corina Machado irrumpe en la batalla por el Congreso de EEUU, a pesar de las trabas de Trump

La batalla por el control del Congreso cuenta desde el domingo con un factor tan nuevo como inesperado: María Corina Machado. El regreso de la líder opositora a Venezuela podría ayudar a mover la manija en una u otra dirección de cara a las elecciones del próximo 3 de noviembre. De momento, los republicanos se han apuntado el tanto como un logro del presidente Donald Trump pese a las informaciones que apuntan a que fue el propio republicano el que frenó el regreso de la ganadora del Premio Nobel de la Paz en varias ocasiones. Hasta tres congresistas del ala conservadora de Florida han aprovechado el soplo de viento a favor para hacer campaña.

Por El Mundo de España

María Elvira Salazar, congresista republicana de Miami, no quiso dejar dudas sobre a quién había que dar las gracias. En un mensaje por la red social X describió el momento como «un día grande y glorioso para Venezuela», dando las «gracias al presidente Trump y al secretario Marco Rubio por ayudar a allanar el camino».

ADVERTISEMENT

No es un elogio cualquiera. Machado respaldó la reelección de Salazar en un vídeo difundido el 7 de octubre, en el que la describió como «aliada firme y leal» de la causa venezolana. La congresista defiende su escaño en el distrito 27 frente al demócrata Eliott Rodriguez, antiguo presentador de CBS Miami. Ahora tiene algo mejor que un aval: un relato del regreso triunfal de Machado a ocho días de las elecciones legislativas, con el voto anticipado ya abierto en Florida.

Sus compañeros de delegación siguieron el mismo guion. Carlos Giménez, que se enfrenta a Phil Ehr en el distrito 28, celebró que su «querida amiga» estuviera por fin «donde le corresponde» y responsabilizó a Delcy Rodríguez, la presidenta venezolana, de cualquier daño que pudiera sufrir.

Mario Díaz-Balart, que defiende el distrito 26, habló de un «momento histórico» y advirtió a Caracas de que «Estados Unidos está observando», calificando el momento de «la mejor oportunidad que ha tenido Venezuela en 20 años para lograr, de manera pacífica, no solo unas elecciones libres y justas, sino también una democracia duradera».

Pero el relato tiene un problema de hemeroteca. En marzo, según The New York Times, Trump aconsejó a Machado en la Casa Blanca que no volviera todavía, alegando su seguridad. En julio, tras los terremotos que sacudieron Venezuela, The Wall Street Journal reveló que la Administración había presionado para frenar su regreso, y fuentes oficiales citadas por Axios llegaron a tachar sus intentos de oportunismo político.

El equipo de Machado contabiliza siete tentativas fallidas, tres de ellas en septiembre, mientras Trump recibía a Delcy Rodríguez en Nueva York. La Casa Blanca y el Departamento de Estado siempre han negado haberle cerrado la puerta. «Me regaló el Nobel, ¿cómo no me va a caer bien?», zanjó el presidente.

Al final, Machado entró por la puerta de atrás. Según Reuters, voló en avión privado de Panamá a Colombia y cruzó la frontera por tierra. Reapareció en el santuario de la Divina Pastora, en Barquisimeto, y recorrió en caravana los más de 300 kilómetros hasta Caracas, donde una multitud desbordó la autopista Valle-Coche pasadas las nueve de la noche.

El 23 de octubre, Salazar, Giménez y Díaz-Balart hicieron campaña junto al líder de la mayoría republicana en la Cámara, Steve Scalise, con el mensaje de siempre: un Washington en manos demócratas acercaría a Estados Unidos a Cuba y Venezuela.

Pero el votante venezolano de Miami tiene otra preocupación más inmediata. En Doral, capital del exilio venezolano en el sur de Florida, vecinos y activistas han plantado cara al acuerdo de la ciudad con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). En julio se concentraron para exigir que se restablezca el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los venezolanos que estableció el Gobierno de Joe Biden.

La propia Salazar criticó a Trump por su política migratoria. «Señor presidente, algunas de sus medidas migratorias han ido demasiado lejos», dijo. Su rival, un periodista de origen cubano, ha hurgado en esa grieta para ganar votos.

A escala nacional, el 62 % de los votantes latinos cree que la Administración está deportando de más, según el Pew Research Center. Entre los latinos que votaron a Trump en 2024, lo piensa el 30 %.

Si quieres recibir en tu celular esta y otras informaciones, descarga Telegram, ingresa al link https://t.me/albertorodnews y dale clic a +Unirme.  

Alberto News

Source

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *