Advertisement

Halliburton tantea su regreso a Venezuela con nuevas búsquedas de personal y acuerdos energéticos, según Bloomberg

Halliburton Co. (HAL) ha comenzado a reconstruir, aunque todavía de manera discreta, su presencia en Venezuela. La compañía estadounidense, que cerró sus principales operaciones en el país en 2020, ha vuelto a buscar talento local en los últimos dos meses mientras avanza en acuerdos para evaluar nuevas oportunidades en el sector energético.

Por Bloomberg Línea

La señal más reciente aparece en su portal de empleos. Halliburton mantiene abierta una convocatoria para Venezuela publicada el 4 de septiembre, cuyo objetivo no es cubrir un cargo específico, sino construir una bolsa de candidatos para futuras oportunidades. La empresa invita a profesionales recién graduados y con experiencia, además de perfiles técnicos, de seguridad, administración, finanzas, logística y tecnología, y señala que los reclutadores podrán contactar a los candidatos cuando surjan posiciones relacionadas.

ADVERTISEMENT

La convocatoria aparece asociada a La Asunción, en Nueva Esparta, donde el buscador corporativo de Halliburton muestra actualmente una oportunidad en la categoría de operaciones. Es un movimiento pequeño si se compara con la escala que tuvo la compañía en Venezuela antes de su salida, pero se suma a otras posiciones que comenzaron a aparecer semanas antes.

En agosto, por ejemplo, Halliburton publicó en Maturín una vacante para un profesional de mantenimiento de equipos de Logging & Perforating. El cargo requiere formación en ingeniería eléctrica o electrónica, entre cinco y siete años de experiencia y disponibilidad para trabajar tanto en operaciones terrestres como costa afuera. La posición fue publicada el 10 de agosto y continúa identificada en el portal regional de la compañía.

La búsqueda de personal ocurre después de que Halliburton diera otra señal de interés por Venezuela. El 21 de septiembre, la empresa anunció acuerdos no vinculantes con Eneva, uno de los principales operadores privados de gas natural de Brasil, y con WESCA, una firma de ingeniería venezolana, para explorar oportunidades de desarrollo de petróleo y gas.

Con Eneva, Halliburton acordó identificar oportunidades en el sector del gas natural, mientras que el memorando con WESCA contempla apoyo para la evaluación y planificación del desarrollo de yacimientos en Venezuela. Los acuerdos no constituyen por sí mismos contratos para ejecutar proyectos, pero amplían el campo de colaboración de Halliburton en un mercado del que se había replegado.

Halliburton ya había comenzado a preparar ese terreno meses atrás. En febrero, Bloomberg informó que un equipo de la compañía había visitado instalaciones en Zulia y Monagas donde todavía mantenía activos bajo su control. El movimiento se produjo después de que Venezuela cancelara una subasta de equipos de Halliburton valorados en casi US$6,6 millones, luego de gestiones de funcionarios estadounidenses para detener la venta.

La subasta había sido ordenada por un tribunal venezolano en diciembre de 2025 e incluía camiones, centrales eléctricas, montacargas, transportadores, cargadores, torres de iluminación y grúas. Días después de la orden, Halliburton presentó una demanda contra Venezuela ante un tribunal de arbitraje internacional del Banco Mundial.

El episodio se convirtió en uno de los obstáculos que la compañía debía superar para volver a operar. Pero al mismo tiempo mostró que Halliburton no había abandonado completamente sus activos en el país.

Su CEO, Jeff Miller, dijo entonces que la empresa estaba preparada para reiniciar rápidamente sus actividades una vez que obtuviera las autorizaciones estadounidenses necesarias y algún mecanismo de protección para los pagos, y que podía movilizarse en cuestión de semanas.

En julio llegó otra pieza a ese proceso. El Tribunal Supremo de Justicia venezolano ordenó, mediante una medida cautelar, el reinicio de las operaciones productivas de Servicios Halliburton de Venezuela y la devolución de los bienes muebles e inmuebles que permanecían embargados en el estado Zulia.

La sentencia N.º 327, publicada el 27 de julio, respondió a una solicitud presentada por la propia empresa en marzo. Halliburton había pedido entonces que se suspendieran temporalmente los efectos del embargo y que se le devolviera la posesión de sus bienes para poder utilizarlos en el reinicio de sus actividades de servicios petroleros. El TSJ autorizó finalmente el uso, goce y disfrute de los activos por parte de la compañía, bajo la figura de depositaria y con supervisión de un veedor judicial.

El tribunal justificó la medida en la importancia estratégica de la actividad de hidrocarburos y en la necesidad de preservar empleos y generar ingresos para atender las acreencias laborales que originaron parte del litigio.

El movimiento ocurre además en un momento en que las petroleras y empresas de servicios internacionales vuelven a evaluar oportunidades en Venezuela. El desafío será convertir los acuerdos y las intenciones anunciadas en proyectos concretos, en un sector que todavía enfrenta restricciones de infraestructura, electricidad, financiamiento y capacidad operativa.
Si quieres recibir en tu celular esta y otras informaciones, descarga Telegram, ingresa al link https://t.me/albertorodnews y dale clic a +Unirme.  

Alberto News

Source

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *