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La Poesía Toma Maracaibo: Inicia la 12ª Edición del Festival con Homenaje a Carlos Aguirre Fulcado

En un acto cargado de memoria, homenaje y vocación pedagógica, quedó oficialmente inaugurada la duodécima edición del Festival de Poesía de Maracaibo. La ceremonia, realizada en el Teatro Baralt, contó con la presencia de los organizadores y gestores culturales que, durante 13 años, han sostenido este evento como un faro para la literatura regional y nacional.

El doctor Martín Leal Guerra, director interdisciplinario del Movimiento Poético de Maracaibo; el historiador y albacea de la memoria zuliana, Jesús Ángel Semprún Parra, director general de la organización; y el poeta Luis Perozo Cervantes, Presidente-Fundador del movimiento, dieron el discurso de apertura, en el que repasaron los orígenes de una iniciativa que nació como un sueño en 2009, en la casa del fallecido Dr. Luis Guillermo Hernández, y que tomó forma definitiva en 2012, gracias al impulso de la Escuela de Letras de la Universidad del Zulia —bajo la dirección del poeta Carlos Ildemar Pérez— y del Departamento de Literatura de la Secretaría de Cultura del Estado, fundado por Semprún Parra.

El primer invitado y homenajeado de aquella edición fundacional fue el gran poeta Rafael Cadenas, quien regresó a Maracaibo después de más de 40 años de ausencia, acompañado por Alfredo Chacón y César Seco. Desde entonces, el festival se ha consolidado como un espacio que convoca a decenas de poetas venezolanos para convertir a la ciudad en la capital poética del país durante los días de septiembre, en torno a la fecha de su fundación.

Una tradición centenaria

Los organizadores subrayaron que esta lucha por hacer de Maracaibo una ciudad habitable para la poesía no es reciente. Recordaron que en 1900, por las calles del centro, caminaban jóvenes conocidos como «los mechudos», que llevaban libros de poesía bajo el brazo. Ese grupo fundó en 1901 el primer colectivo literario del siglo XX en Venezuela: el grupo Ariel, inspirado en José Enrique Rodó. A ellos les sucedieron generaciones como Seremos (década de 1920), Tierra (1930), Apocalipsis y 40 Grados a la Sombra (1950), todas con el mismo anhelo de que la poesía echara raíces en la tierra del sol amada.

Homenaje a Carlos Aguirre Fulcado

En esta edición, el festival reconoció la trayectoria del maestro Carlos Aguirre Fulcado, titiritero, pedagogo y poeta, a quien el también poeta Carlos Ildemar Pérez —quien fuera director de la Escuela de Letras— dedicó una semblanza cargada de afecto y admiración. Pérez recordó que conoció a Aguirre Fulcado hace 49 años, en los tiempos del legendario grupo de títeres Chimpete Champata, y destacó su labor como docente, escritor y creador de un universo donde los títeres y la palabra escrita se funden para construir un mundo más humano.

Aguirre Fulcado, licenciado en Educación y magíster en Pedagogía Alternativa, fundó el grupo de títeres y marionetas «Cao» en 1976 y dirigió el Teatro Universitario de Títeres Chimpete Champata durante más de dos décadas. Su obra literaria incluye títulos como Anotaciones para el teatro de títeresRelatos para el teatro de títeres y Títeres del tío Carlos (2022), además de la obra El buchón y los pescadores, un relato con fuerte contenido ecológico inspirado en la muerte de un pelícano por contaminación petrolera en 1976, que se convierte en una denuncia poética contra el deterioro del Lago de Maracaibo.

Lanzamiento de «Tierra del Sol Amada»: un videojuego para sembrar poesía

Como parte de la estrategia pedagógica del festival, se presentó el videojuego «Tierra del Sol Amada», disponible en el sitio web movimientopoetico.org. Esta herramienta interactiva busca acercar a niños y jóvenes a la vida y obra de seis poetas zulianos: Rafael María Baralt, José Ramón Yepes, Udón Pérez, María Calcaño, Hesnor Rivera y Carlos Ildemar Pérez.

El juego, desarrollado sin apoyo gubernamental ni de instituciones extranjeras, mediante autogestión y el esfuerzo de los propios integrantes del movimiento, consta de seis niveles por cada poeta, con dinámicas como laberintos, rompecabezas, búsqueda de fragmentos poéticos y ordenamiento cronológico de datos biográficos. En el caso de Baralt, el jugador debe recomponer versos de su célebre poema «Adiós a la patria», mientras que en el de Yepes se trabaja con «Medianoche a la claridad de la luna».

El objetivo, según explicaron los organizadores, es llegar a los colegios y liceos del estado Zulia, tanto públicos como privados, para que los docentes de castellano y literatura utilicen esta herramienta como puente hacia nuevos lectores. «No desde las estatuas ni desde los poemas rimbombantes, sino desde el lenguaje cotidiano de los jóvenes», subrayaron.

Cierre y llamado a la multiplicación

El acto concluyó con un llamado a los asistentes para que se conviertan en multiplicadores del proyecto, difundiendo el videojuego y la página web del Movimiento Poético de Maracaibo. Con esta iniciativa, los organizadores reafirmaron su compromiso de seguir abonando la tierra para que, generación tras generación, Maracaibo siga siendo, como dijeron los poetas provincianos cósmicos, un lugar donde es posible vivir poéticamente.

«A pesar de las dificultades, esta hermosa piedra de Sísifo llamada Festival de Poesía de Maracaibo seguirá levantándose», sentenció Luis Perozo Cervantes. Y este año, con un titiritero poeta como homenajeado y un videojuego como semilla, la poesía vuelve a recorrer las calles de la ciudad.

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