La Unión Europea pacta la primera ley de Inteligencia Artificial del mundo

Ha sido a última hora de este viernes cuando finalmente los 27 han logrado llegar a un acuerdo para dar luz verde a la primera ley que va a regular la inteligencia artificial en el mundo.

Se trata de una norma que permitirá o prohibirá el uso de esta tecnología en función del riesgo que suponga para las personas fijando estándares de seguridad y derechos fundamentales que evitarán que la Inteligencia Artificial se utilice con fines represivos, de manipulación o discriminatorios, pero sin llegar a ser una hiperregulación que lastre la competitividad de la Unión. Esto se debe a que otro de sus objetivos es impulsar a la industria europea frente a la china y la estadounidense.

No ha sido una negociación fácil. Comenzó el pasado miércoles y han sido necesarias más de 36 horas de trabajo para que los negociadores del Parlamento Europeo y el Consejo hayan llegado a un acuerdo que ya es histórico. Ahora la nueva ley comunitaria tendrá que ser ratificada por el Parlamento europeo y el Consejo de la UE donde están representados todos los Gobiernos europeos.

A la espera de este trámite, no han faltado ya las celebraciones entre los principales líderes europeos. “La ley de inteligencia artificial de la UE es pionera en el mundo. Un marco legal único para el desarrollo de la inteligencia artificial en el que se puede confiar”, ha escrito la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la red social X.

Misma red social donde el comisario de Industria y Servicios Digitales, el liberal francés Thierry Breton, ha celebrado la noticia con un sonoro “¡Acuerdo!” que ha acompañado además de un gráfico para subrayar que a día de hoy la Unión Europea es la única región del mundo con una regulación para esta tecnología.

Ha sido clave en esta negociación la regulación respecto a la vigilancia biométrica y el uso por parte de las fuerzas de seguridad, así como la introducción de reglas específicas para plataformas como ChatGPT o DALL-E que nacieron después de que la Comisión Europea presentara su primer borrador de regulación.

Cámaras de identificación biométrica

Su uso por parte de las fuerzas de seguridad ha sido uno de los escollos de esta negociación resuelto finalmente bajo la premisa de que se podrán utilizar estas cámaras de identificación biométrica en espacios públicos siempre para garantizar la seguridad nacional pero con previa autorización judicial y cuando se prevenga una amenaza terrorista. Una amenaza “genuina y previsible o genuina y presente”, reza el texto acordado, lo que supone que la amenaza se esté produciendo en ese momento.

De igual forma se utilizarán para localizar o identificar a personas acusadas de haber cometido delitos como terrorismo, tráfico de personas o explotación sexual. Delitos que han quedado registrados en una lista que la Eurocámara ha querido limitar al máximo para salvaguardar los derechos fundamentales. También se utilizarán para buscar a las víctimas de estos delitos.

Al contrario, la norma prohíbe el uso de todos los sistemas de categorización biométrica por creencias políticas, religiosas, filosóficas o por su raza y orientación sexual. No se podrán realizar tampoco bases de datos faciales captando datos de forma indiscriminada y quedan prohibidos los sistemas para reconocer emociones en centros de trabajo y escuelas.

Sistemas de Inteligencia Artificial generativa

Ha sido el otro gran asunto sobre el que han pivotado las negociaciones a la luz de las capacidades de modelos como ChatGPT de OpenAI o Bard de Google.

Para garantizar el respeto a los derechos de autor la norma contempla que estos sistemas de Inteligencia Artificial generativa tendrán que cumplir estrictos criterios de transparencia, es decir, deberán especificar si los datos a partir de los cuales han creado un texto, una canción o una imagen respetan tales derechos antes de sacarlos al mercado.

Oficina Europea de Inteligencia Artificial

Además, la norma la norma prevé la creación de la Oficina Europea de Inteligencia Artificial, que coordinará el uso de la tecnología entre las autoridades nacionales y que estará asesorada por un panel de científicos y de organizaciones de la sociedad civil.

De momento está previsto que esta pionera regulación entre en vigor en 2026 pero su aplicación se realizará por fases. De este modo la Oficina Europea será creada de forma inmediata, pero la regulación de los sistemas prohibidos de inteligencia artificial no se aplicará hasta dentro de 6 meses y los requisitos para los sistemas de IA generativa no serán obligatorios hasta dentro de un año.

Una vez en vigor la nueva ley de regulación de la IA en Europa sancionará a los incumplidores con multas que van desde los 7,5 a los 35 millones de euros según el volumen global de las empresas incumplidoras.

Fuente: Libertad Digital