LO MÁS IMPORTANTE – Eduardo Fernández 01-12-2023

Hoy entramos en el último mes del año. Se fue el 2023. Nada hay más importante y urgente en Venezuela, en esta hora, que superar la crisis política que nos afecta ya desde hace más de un par de décadas.

Crisis que es multifacética. Es una crisis política: colapso de las instituciones democráticas. Desaparición del Estado de derecho. Es también una crisis económica: Inflación galopante, recesión, devaluación. También es una crisis social: hambre, miseria, diáspora, emigración, desempleo, deterioro del salario y del ingreso familiar. También es una crisis de servicios públicos: agua, electricidad, transporte, gasolina, educación, salud, seguridad. Y, finalmente es una crisis moral: la corrupción se ha convertido en un signo de la actual administración. Corrupción en todos los sentidos.

Para superar la crisis es necesario un cambio de gobierno. El próximo año es, por mandato de la Constitución Nacional, un año electoral. Tenemos la oportunidad de cambiar al Presidente y comenzar un cambio político fundamental para poder acometer el cambio económico, social, moral y de servicios públicos. Hace seis años se perdió la oportunidad de cambiar al gobierno. Se prefirió la ruta de la abstención. Este año parece que hay una mayor inclinación por la ruta electoral.

Para ganar las elecciones y producir el cambio que anhelamos hay que presentarle al país una plataforma que interprete la voluntad de cambio de los venezolanos. Cambio que comienza por sustituir la cultura de la confrontación que ha prevalecido en el país en los últimos 25 años por una cultura de la unión de todos, para resolver los problemas que nos afectan a todos.

Si cambiamos al Presidente pero mantenemos la cultura de la confrontación y del pleito inútil no habremos hecho nada. Y, lo más grave, no estaremos en el camino de resolver el asunto más importante que tenemos los venezolanos por delante que es el de resolver la crisis.

Unidad, claridad en los objetivos y en los propósitos del próximo gobierno, promover consensos para restaurar el orden democrático, para acabar con la inflación y con la recesión, para solucionar el drama social de la pobreza y de la miseria, para lograr servicios públicos eficientes y para acabar con la corrupción.

Esas son las tareas que tenemos por delante.