(Opinión) La agenda chavista al pie de la letra. Por Leandro Rodríguez Linárez

Caracas, 02 de octubre de 2021
@leandrotango

Hablar del chavismo conlleva a los venezolanos a una etapa de resignación, de frustración, la violencia institucionalizada brinda tributos al régimen. El venezolano demostró ser un guerrero para luchar por su libertad, en 2001, 2002, 2014, 2017 y en otras fechas, demostró estar hecho de mucho coraje e ímpetu, solo que “lo político” nunca ha estado a la altura, para muchos, siempre ha traicionado.

Por tal motivo, hablar de oposición en Venezuela crispa la piel, perturba los ánimos, zarandea las vísceras, porque, analizando las actuaciones históricas, nos topamos con un libreto engranado como un mecanismo de reloj suizo, es decir: Crisis – diálogo – elecciones. Así ha sido el libreto, la fórmula, la agenda con la que el castrismo venezolano ha salido de sus peores momentos.

Hoy no es la excepción, cuando los venezolanos espontáneamente han arrodillado al régimen mundialmente, al no ceder desde 2017 ante simulacros electorales contravenidos a la ley, a la democracia y a la venezolanidad, sin explicaciones de ningún tipo, justo cuando las condiciones electorales son más absurdas que nunca, una vez más la oposición reconocida vuelve a dialogar y a ceder ante otro esperpento electoral ajeno a lo que la nación anhela, reclama ¡Dramático!

Hay grandes interrogantes ¿Por qué seguir la agenda del chavismo sí todo lo que retiene es ilegal e ilegítimos? ¿Por qué ceder a la imposición de sus escenarios sí es rechazado al menos por 8 de cada 10 venezolanos? ¿Por qué obedecer a sus designios sí internacionalmente no es reconocido, está sancionado e incluso es solicitado por la justicia foránea?

Siendo los hechos de esta naturaleza, la política pocas veces es tan clara. En conclusión, en las respuestas a esas tres interrogantes se encuentra la clave para recuperar nuestra libertad e independencia, más fácil aún, es la misma respuesta para todas, es decir; Sí todo lo que retiene el régimen es a contra ley, sí el chavismo es rechazado al menos por 80% de los venezolanos, sí el régimen no es reconocido por el mundo democrático, además se encuentra sancionado, solicitado y en juicio por diversos delitos, la respuesta es: ¡No hay motivos para seguir su agenda!

En resumidas líneas, debería ser el régimen quien debiera estar asediado por una agenda opositora férrea e inclemente ¿Por qué no ocurre? Repetimos, porque por alguna razón inexplicable (o por muchas explicaciones poco honorables) ha sido la oposición quien cede cuando tiene todas las de ganar.

El 21N es otra demostración de esta desafortunada incoherencia, desde 2017 al menos 70% de los venezolanos se han mantenido al margen de los procesos electorales, es decir, la abstención es la gran fuerza política nacional, por qué acceder a participar debatiéndose un 30% cuya mayoría votar en contra de su voluntad a favor del chavismo… es parte de esas interpretaciones que no dan espacio a la buena fe. Sí el chavismo fuese poseedor de buena voluntad, el presunto diálogo se hubiese generado en las parlamentarias, pues es la AN quien tiene el verdadero poder de reinstitucionalizar. Sepa, nadie más interesado que el chavismo en entregar algunas alcaldías y gobernaciones colapsadas, para al poco tiempo mostrarlas en sus vitrinas mediáticas como “desastres de la oposición”. También porque se da un baño de democracia al haber arrastrado a la oposición reconocida al 21N. La segunda fase del plan es arrastrar al país al presunto revocatorio, para el cual pondrá en práctica todo su arsenal de trucos y desafueros ¡No vamos bien!

*Punto de Corte no se hace responsable de las opiniones expresadas por sus autores, quedando entendido que son responsabilidad de sus autores

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