Milei, la promesa de estanflación y de miseria para millones

Estanflación Milei

“De hecho va a haber una estanflación. Porque cuando vos hagas el reordenamiento fiscal te va a impactar negativamente en la actividad económica” afirmó Milei. Ya lo había dicho su ex jefe de asesores, Carlos Rodríguez, pero con otras palabras: «la gente va a sufrir». El ajuste sacrifica todo estímulo a la actividad económica, toda contención de precios, todo subsidio a la pobreza, toda política de concesión a las amplias mayorías en función de exorcizar un solo demonio: el de la inflación.

Pero la promesa de estanflación de Milei es la de ajustar todo eso… sin eliminar inflación.

¿Qué es la estanflación?

La estanflación es un escenario, no desconocido en Argentina, en el cual se combinan el estancamiento económico y el aumento de los precios.

Por un lado, no hay crecimiento del PBI, cae el empleo y sube la desocupación, etc. Por el otro, los precios siguen aumentando. Si es difícil llegar a fin de mes con lo salarios actuales, la promesa de estanflación de Milei asegura que eso deje de ser un problema. Ahora no va a ser difícil llegar a fin de mes, va a ser imposible llegar a principios de mes, porque vas a perder tu trabajo mientras los precios suben aún más que antes.

Cristina sale al cruce, pero también es responsable

«Estanflación es igual a caos social» fue la definición de Cristina Kirchner respecto de los dichos de Milei. Pero durante su gobierno hubo tres años estanflacionarios: 2009, 2012 y 2014. También lo fue el 2020 con Alberto Fernandez, pero con pandemia de por medio.

Pero eso es lo de menos. Ella personalmente fue la gestora del gobierno todavía en funciones, el del Frente de Todos. Un gobierno de prometía salir de la crisis macrista aceptando los términos de la economía macrista. En particular, la impagable deuda externa. Sin fracaso del Frente de Todos, no había Milei. Y esa es una historia que ya tiene un final.

«Capital Humano»: «atención» a los millones de «caídos»

Milei también anticipó que la cartera de «Capital Humano» sería la única que permanecería abierta para «atender a los caídos». Resulta muy poco creíble que, tras un ajuste brutal, el Estado pudiese contener a las crecientes masas de desocupados, «emprendedores» pobres sin ventas, comerciantes quebrados, trabajadores precarizados al borde de la desocupación, etc. Justamente, la cuenta cierra con la miseria de muchos.

Como ya dijimos en otro artículo: «Los nombres indican hacia donde se pretende ir. «Salud», «Educación», «Trabajo» son nombres de todas cosas que consideramos derechos elementales que el Estado debe garantizar. A pesar de años de ajuste de los sucesivos gobiernos, dichas áreas no dejan de ser importantísimas e históricas conquistas de las clases explotadas y oprimidas que le arrancaron a la dominación del capital un mínimo nivel de derechos, que hace que las personas seamos «algo más» que mera carne y nervios explotables económicamente.

«Capital humano» es precisamente eso último. Pese a lo degradados que están, «salud» «educación» y «trabajo», al menos en sus nombres, hablan de los derechos de las personas. Que esas personas sean ahora «capital humano» es que la educación, la salud y el trabajo son entendidos de manera directa, sin filtros, como administración de carne de explotación».

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