Leandro Rodríguez Linárez | María Corina Machado ¿Sí o No?

Caracas.- María Corina Machado ha sido extremadamente polémica en la política venezolana, no porque su andar haya sido contradictorio o haya estado inmersa en escándalos ¡No! al contrario, ha sido pulcra demostración de coherencia, tanto que ha dicho sus verdades en la cara al oficialismo, como cuando delante del país llamó ladrón a Chávez (por las expropiaciones) y por encarar a la oposición advirtiéndoles de los errores electorales. Junto a Salas Römer, fueron de los primeros en desenmascarar al régimen, prácticamente, desde sus inicios.

Hoy por hoy es la figura política con mayor aceptación, por encima de Maduro y Guaidó, la figura de tercera vía no había sido posible desarrollarla en un escenario político diseñado para el chavismo y la oposición, con bastantes sospechas de complicidad. Cualquier persona que quisiera alzarse contra estos era inmediatamente envestida por el régimen, sus instituciones y músculo mediático, así como por la misma oposición recelosa.

Se han generado matrices opináticas dónde la acusan de ser divisionista, oportunista, de querer pescar en río revuelto, sin embargo, repetiremos una frase que parece extraída de los “laboratorios de ella”, pero no, consideramos es una verdad indisoluble porque es demostrable con hechos: El tiempo le dio la razón a María Corina.

No nos referiremos a los ataques que ella es objeto por parte de régimen, con el solo hecho de provenir de esas filas sabemos son acusaciones falsas, pero sí haremos mención a los que escuchamos de boca de los propios opositores, refiriéndonos al venezolano de a pie.

La principal imputación es la de “divisionista”, especialmente por no haber querido formar parte de alianzas opositoras para participar en procesos electorales absolutamente alejados de la ley y la democracia. En lo personal creemos, ello en lugar de ser imputable es algo que debe elevar su percepción positiva, pues está demostrado las elecciones en condiciones mínimas/absurdas han sido la puerta de entrada a la tragedia que hoy padecemos.

Tampoco quiso participar en la Plataforma Unitaria Democrática en cuanto la principal misión de esta estructura es lo electoral sin definir ni exigir condiciones de competitividad, es decir, por vacío axioma democrático (sin democracia) o algo peor. Ella ha manifestado estar dispuesta medirse en procesos de primarias, pero transparentes, sin olvidar la presión social y dándole papel protagónico a la sociedad civil, estamos seguros su visión es mucho mejor.

Otra percepción es que ella es “elitista”, término acuñado primariamente por los del régimen y su resentimiento comunistoide a quienes han sido exitosos personal/profesionalmente. Sí ella tuviera “rabo de paja” debiendo su estatus social a negocios turbios tengan por seguro el régimen ya lo hubiera descubierto (o inventado) y no lo ha podido hacer. Su estatus social solo refleja su capacidad profesional.

Es de las pocas figuras que desde hace años (más de 10) se ha dedicado a recorrer el país, no solo en ciudades o poblaciones grandes, urbanizadas ¡No! ha llegado hasta los rincones más recónditos los 365 días del año, incluso en época no electoral. Desea transmitir su mensaje personalmente a los venezolanos, mensaje totalmente distinto al del chavismo y sus cómplices, estos últimos impregnados de engaños y manipulaciones. María Corina, como ingeniero, habla con cifras, estadísticas palpables, con la realidad como carta de presentación.

También recibe ataques por negarse a formar parte de los “diálogos” y demás acercamientos entre la oposición y el chavismo, una vez más inferimos “el tiempo le dio la razón” ¿De qué han servido estos acuerdos entre cúpulas, en secreto y a miles de kilómetros? Para nada, solo para empeorar lo que ya estaba malo y pactar elecciones inconstitucionales.

Ella es una de las figuras políticas venezolanas que posee gran aceptación internacional, su preparación y entusiasmo la han catapultado a estas esferas, la diplomacia del mundo democrático está ganada a la idea de que ella pueda escalar en la política venezolana. Le ha dicho al mundo con precisión cirujana lo que acontece en el país.

Ha diferencia de los demás, ella ha sido coherente, con un mismo mensaje, con un mismo planteamiento de acciones y advertencias. Ha sido frontal, radical, ¡Extremista! Lo cual ha quedado demostrado es la única manera de enfrentar a un chavismo que no le tiembla el pulso para aplastar a sus enemigos a través de la violencia institucionalizada, manipulando herramientas democráticas.

El descomunal rechazo del que hoy son objeto (merecidamente) el régimen y la oposición partidista minimiza los ataques contra ella, ambos, siendo generosos, albergan menos del 20% de la simpatía de los venezolanos, por lo que sí María Corina Machado logra mantener su discurso, hacerlo incluso más digerible y profundiza su planteamiento de consolidar a la sociedad civil, de darle protagonismo político, su momento estelar en la política venezolana habrá llegado. No queremos propulsar una figura mesiánica ¡No! como todo humano posee errores, capacidades y limitaciones, pero de todos los personajes en la palestra de la política venezolana de hoy, consideramos a María Corina Machado (y por mucho) la mejor opción para encabezar un liderazgo atinado y aguerrido, del tipo necesario para reconquistar nuestra segunda independencia… es nuestra opinión.

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