Diario literario 2023, noviembre (parte V): aislamiento y cielo, Hegel&Hölderlin, “Andenken”

Cielo de Milán. Fotografía de
Federica Olivieri | Flickr

Milán, sábado 25 de noviembre de 2023

Aislamiento y cielo 

Camino hacia la biblioteca con una incómoda, y levemente dolorosa, sensación de aislamiento que no había sentido desde mi llegada en octubre del 2020. Tengo la impresión de que, salvo mi reducida familia, todo me queda lejos. No sólo el país natal, sino todo. Una experiencia inesperada pues nada ha cambiado en los últimos días. No debería sentirme así, lo contrario. En efecto, el fin de semana pasada estuve durante tres días visitando a amigos muy queridos en otra ciudad. Son situaciones que se aparecen cuando no vivimos bajo nuestro propio techo ni pisamos nuestro propio suelo. El exiliado, y no soy uno de ellos, espero, nunca se acostumbra, mas lo inesperado es siempre lo esperado.

Para compensar, el día de hoy es uno de los más espléndidos con los que he sido privilegiando en años. El Foehm (un viento de las montañas distinto al mistral) ha barrido la humedad y nos ha traído el aire puro de los Alpes, con su luz de diamante y sus azules cielos de una altura improbable. Es verdad lo que dice Lucrecio, vivimos en un lugar no más grande que un grano de arena, pero en días como el de hoy, todo el universo cabe en nuestra pequeña bóveda. Volar no es necesario, caminando en medio de está luz ya estamos en el aire.

Guerra grafica

Con la frialdad propia de los cuadros estadísticos, el New York Times, en su edición hoy,

subtitula un gráfico con el comentario a unas cifras insoportables: “In less than two months, more than twice as many women and children have been reported killed in Gaza than in Ukraine after two years of war” (En menos de dos meses más del doble de mujeres y niños se han reportado muertos en Gaza, que en Ucrania después de dos años de guerra). Como se recuerda, el venerable diario neoyorkino ha sido, durante más de cien años, propiedad de los Sulzberger, una vieja y respetable familia judía del este de los Estados Unidos. Por otra parte, no es fácil estar en desacuerdo con el papa, cuando declaró que “esto no es guerra, se trata de terrorismo de ambas partes”. Toda muerte, especialmente cuando es producto de la violencia, nos disminuye, habría dicho John Donne, deán de San Pablo en el sangriento siglo XVII.

Milán, domingo 26 de noviembre de 2023

Otra jornada espléndida promovida por los vientos alpinos con sus aromas de nieve y luz tan transparente como el aire azul.

Hegel&Hölderlin

En las ejemplares publicaciones del Instituto Italiano para los Estudios Filosóficos, un detenido ensayo del profesor Daniele Goldoni sobre Hegel y Hölderlin que fue incluido en un volumen 39 de la serie Hegeliana, dedicado, en 2001, a conmemorar los doscientos años de Differenzeschrift, la primera publicación de Hegel.

Moffo y Butterfly

En el canal cinco de la RAI, retransmisión del histórico montaje de Madame Butterfly de 1957, con la inolvidable presentación de Anna Mofo, en una actuación que le valdría la fama y le aseguraría su presentación en las principales casa de ópera de Europa y América. Aunque no era dueña de un instrumento vocal de las proporciones de Sutherland o Caballé, la dulzura de su timbre y la claridad de su pronunciación le han garantizado la admiración de varias generaciones, entre ellas la mía.

Daniele Goldoni. Fotografía de aduevoci.org

Milán, lunes 27 de noviembre de 2023 

H&H. “Andenken” (1)

En su ensayo sobre Hegel y Hölderlin, el profesor Daniele Goldoni, de la Universidad Ca’Foscari, hace uso de un conocido poema de Hölderlin para señalar las coincidencias entre ambos ingenios. Se trata de “Andenken” (Recuerdos), escrito hacia 1803. Una de las imágenes del difícil texto, un himno en realidad, refiere la experiencia del poeta en Burdeos, un destino improbable para un intelectual alemán en esos tiempos indigentes. A esa lejana geografía lo llevó, (a comienzos de 1802) el ofrecimiento de un acaudalado compatriota que lo solicitaba para la educación de su hijo. No recuerdo cuánto duró la permanencia francesa del iluminado vate, pero sí que, a su regreso a pie a través de zonas devastadas por las guerras napoleónicas, comenzó a presentar serios deterioros de su salud mental que terminarían hundiéndolo en la demencia irreversible. No ha sido Goldoni el único filósofo interesado en “Andenken”, antes el oracular poema había llamado la atención de Dilthey, Heidegger y Adorno. De Goldoni, no obstante, es esta feliz expresión, “Todas las vidas, incluso las que lo dan por descontado, se nutren todavía de los restos de lenguaje poético que nos han dejado los antiguos”. Lo que sigue es el borrador de traducción que de las dos primeras estrofas de “Andenken”:

Sopla el Nordeste,
el más amado de los vientos
que promete un ardiente espíritu
y buen viaje
a los navegantes.
Mas ahora anda y saluda
al hermoso Garona
y los jardines de Burdeos,
aquí donde el sendero bordea
la escarpada costa
y el río se precipita en torrentes hacia el fondo,
pero por encima mira una noble
pareja de robles y las plateadas amapolas.

Ahora lo recuerdo bien y mo
la amplia cumbre inclina
el bosque de olmos sobre los molinos,
pero en el patio crece una higuera,
y en los días de fiesta van
las mujeres morenas allí
sobre el piso sedoso,
en marzo,
cuando el día es igual a la noche
y sobre los lentos senderos,
cargados de sueños de oro
soplan brisas ondulantes.

Retrato de Friedrich Hölderlin. 1792. Franz Carl Hiemer

Milán, martes 28 de noviembre de 2023

H&H. “Andenken” (2)

El gran poema de Hölderlin está escrito en un modo que tal vez no sea ilícito llamar “oracular”, que será el mismo de sus últimos himnos antes de hundirse en la noche de la locura. Los alemanes aman este estilo, a pesar de todos los esfuerzos de Goethe de convencerlos de las bondades de la claridad meridiana. El mismo habría de sucumbir a este modo en su “Noche de Walpurgis”, la consagración de la expresión oracular. El mismo que Hegel, su compañero de estudios y paisano del poeta, va a emplear en su juvenil Fenomenología del espíritu, esa tarea que el gran pensador nos dejó como tarea para que la descifráramos. Lo que sigue es la segunda parte de “Andenken” (Recuerdos), en un borrador de traducción.

Pero denme
el oloroso cáliz
lleno de oscura luz
para alcanzar la paz, entonces
dulce será bajo la sombra el sueño.
No es bueno desanimarse
con pensamientos de los mortales. Pero sí
lo es un coloquio donde decir
las opiniones del corazón, y escuchar
largamente los días del amor
y las empresas que se han sucedido.

Pero, ¿dónde están los amigos? ¿Bellarmin
y su compañero? Algunos
tienen miedo de llegar hasta la fuente;
en el mar comienza en efecto
la riqueza. Como
pintores ellos reúnen
lo hermoso de la tierra, y no rechazan
la alada guerra, y
el vivir solo
bajo el deshojado árbol (mástil)
donde ni los

días de fiesta en la ciudad
ni la música ni la danza
iluminan la noche.

Pero ahora es a las Indias
que se marchan los hombres,
allí en el ventoso cabo,
en los viñedos, hacia abajo
por donde baja el Dordoña,
que con el magnífico Garona,
ancho como el mar
desemboca el río. Aunque quita
da memoria el mar,
y el amor también fija los diligentes ojos,
pero lo que permanece, lo fundan los poetas.

(En este momento, en France Musique, el Nocturno Op.72 No. 1 de Chopin, en la impecable versión de Wladimir Horowitz, bueno para el final del poema de Hölderlin. Ambas, expresiones del asombro del alma ante la sagrada escritura de la noche. Lo que queda es la pura poesía del imposible encuentro. La lejanía de la amada, al nordeste original, y la realidad fragmentada del destierro. El Garona va a dar a la mar como en el poema castellano. Chopin, en su exilio parisino, murió soñando los sueños de oro de su infancia en la Polonia natal).

Hölderlin dibujado por Luise Keller en 1842

Milán, miércoles 29 de noviembre de 2023

H&H (3)

Este es parte del comentario del profesor Goldoni al himno de Hölderlin: “Las dos primeras estrofas hablan de un recuerdo feliz (noch denket das mir wohl…) que alude a un mundo en el que sociedad y naturaleza estaban en equilibrio, con una posible alusión al paisaje en la ciudad portuaria de Burdeos, entre el modo de vida en la antigüedad y los viajes del mundo moderno. El recuerdo está impregnado de nostalgia, como se siente en la tercera estrofa. No obstante, el poeta se despierta recordando acciones heroicas. Estas acciones sin embargo van por un camino incierto, corren el riesgo de perderse en el mar. En la última estrofa el error puede enmendarse de manera inesperada: justo el que se perdió en el mar, justo el que se expuso al olvido y a la incertidumbre del amor, tal vez se encuentre más cercano al recuerdo y a su propia fuente, o sea la gratitud y a la verdad del mundo de todos los mundos”. Ya lo hemos dicho, “Andenken” es un poema hermético, pero no por la oscuridad puramente formal, como en Góngora, sino por el resbaladizo asunto al cual parece referirse. El que canta, el vate del Neckar es una suma de desengaños existenciales. Desde el fracaso de la utopía política con la degeneración de Revolución, en la cual había estimado una salida al absolutismo y la decadencia colectiva, hasta la fractura de la utopía personal alrededor de la amada Diotima, primero alejada de su vida, y luego perdida para siempre con su muerte tan temprana. La juventud de sueños de oro también víctima del naufragio de la irreversible locura. Hölderlin fue el último de los griegos, un Esquilo sin inmortales, un Píndaro sin polis.

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