Se puede criticar a Israel, pero esto es antisemitismo

Como cualquier otro país del mundo, o un político o una institución, Israel es susceptible de ser criticado, el problema es que la mayor parte de las críticas que se le hacen al estado hebreo no son como las que se hacen a cualquier otro país.

Por ejemplo Israel es el único país del mundo al que no se le reconoce el derecho a defenderse y el derecho a represalia, una de las claves de las relaciones internacionales en virtud del cual se considera legítima la respuesta necesaria no solo para repeler una agresión o causar un daño similar al provocado por esta, sino también hacer lo que sea necesario para que el agresor deje de representar una amenaza, exactamente lo que está haciendo Israel con Hamás.

Israel es también el país del mundo cuyos muertos son más despreciados: después del terrible atentado del 7 de octubre en lugar de una ola de solidaridad mundial con las víctimas hemos vivido una ola de solidaridad con los asesinos.

E Israel es el Estado del mundo al que más duramente se examina: por ejemplo Rusia sí ha masacrado a la población civil en Ucrania, ha incumplido todas las leyes de la guerra y lo ha hecho sin una agresión previa, pero aún así no hemos visto las grandes manifestaciones que sí se han celebrado en medio mundo contra la intervención en Gaza.

¿Y cuál es la diferencia? ¿Por qué Israel recibe ese trato tan distinto? No es, desde luego, porque se trate de un estado dictatorial y criminal, como la propia Rusia o muchos de los estados árabes que campan por sus anchas en Oriente Medio, como por ejemplo Siria, Qatar o Irán.

No, la única diferencia real es que Israel es el único país con mayoría judía en todo el mundo, de ahí vienen casi todas las críticas y por eso son antisemitas.

Fuente: Libertad Digital