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La dictadura cubana deja más de 14 horas sin comer a una presa política embarazada: "Quieren matar de hambre a su bebé"

La madre de la presa política cubana Lisdany Rodríguez Isaac -de 25 años y embarazada- denuncia la terrible situación en la que se encuentra su hija en la prisión de mujeres de Guamajal, donde cumple una condena de 8 años de cárcel por su participación en las protestas pacíficas masivas que tuvieron lugar el 11 de julio de 2021 en la isla caribeña.

Según ha manifestado Bárbara Isaac a Libertad Digital, la tienen demasiadas horas sin comer. “Más de 14 horas”, asegura. Todo a pesar de que ella pidió insistentemente que le dejaran tomar al menos un yogur de los que le había llevado su familia en la última visita. “Quieren matar de hambre a su bebé”, asevera.

Bárbara está haciendo esfuerzos infrahumanos para “llevarle todo lo que puedo, para que ella y el niño estén bien”, dada la falta de alimentos y medicinas que hay en prisión. Pero no está sirviendo de nada, porque no se lo dan. La madre de Lisdany teme “por la vida de los dos”. A su hija, “le fallan las fuerzas”.

Intentan forzarla a abortar

La joven cubana siempre quiso ser madre. De hecho, llevaba años intentando quedarse embarazada. Pero “por cosas de Dios o del destino, vino a ser ahora“, señalaba la futura abuela de ese bebé en una entrevista anterior para este periódico. Ya entonces estaba muy preocupada porque estaba “haciendo mala barriga”.

“No hay muy buena alimentación, ni nada, y esta gente de la Seguridad del Estado quieren que se lo saque (aborte)”, nos decía. Una situación a la que hay que añadir el estrés y las presiones a las que ha estado sometida en las últimas semanas. Desde que se hizo el test de embarazo, estaban arriba de ella para que se lo sacara (abortara)”.

“La doctora que atiende a los presos del 11J le puso los papeles por delante, sin contar con ella, para que se sacara la barriga”, nos contó. Pero la joven madre tenía muy claro que quería dar a luz a su bebé, le pesara a quien le pesara y tuviera las consecuencias que tuviera para ella.

“Un asesinato”

En las primeras semanas de embarazo, le daban de comer “un poco de arroz y chícharo (guisantes)”. Y al menos en el desayuno podía tomar “un cocimiento (infusión) y la mitad de un panecillo”. Pero la ingesta de alimentos se la han reducido considerablemente. “No puede levantarse de la cama porque tiene mareo”, nos contaba su madre.

Por otra parte, Lisdany no está recibiendo la atención médica que precisa una mujer encinta. Bárbara está desesperada y ruega a la comunidad internacional que “si por la manifestación (la del 11J) no la han abandonado, ahora menos que nunca para que pueda tener su bebé tranquila”.

“La coaccionan para que aborte este bebé deseado de la pareja”, sentencia Javier Larrondo. El presidente de Prisoners Defenders acusa “al Gobierno de Cuba de estar cometiendo un asesinato”. “Un aborto forzado en contra de la voluntad de una madre y sin motivo clínico, no es sino un asesinato producto del terrorismo de Estado“, argumenta Larrondo.

Fuente: Libertad Digital