Economía

Nazaret Martín, la ganadera que triunfa en Youtube: "Se piensan que los del campo no tenemos estudios"

Nazaret Martín es una de las reinas del mundo agroinfluencer. A sus 28 años, esta ganadera de la Sierra de Gata (Extremadura) se ha convertido en un fenómeno de las redes sociales gracias a su canal en Youtube en el que cuenta su día a día con las ovejas, perros, cerdos, lobos y cabras en un pueblo de apenas 450 habitantes, Torre de Don Miguel.

Además de ganadera, Nazaret es licenciada en Derecho y técnico superior en Finanzas. Sus historias cuentan ya con 175.000 seguidores y su discurso, claro y esperanzador pero también muy crítico con las políticas de la agenda 2030 y la deriva animalista del Gobierno, le ha llevado a convertirse en una de las ganaderas españolas con más fans en las redes sociales.

¿Cómo empezaste a publicar vídeos en redes sociales y cómo llevas lo de la fama?

Siempre he percibido que existe mucha desconexión con la naturaleza por parte de la gente. No sólo con la naturaleza en general, sino con el sector primario y la vida rural. Y empecé a hacer esto como una forma de acercar la vida rural y los problemas del sector primario a la gente para visibilizar nuestra situación, tanto lo positivo y lo negativo. Y con respecto a la fama, no siento nada especial. Yo sigo siendo la misma persona. Me siento como todos los días y ya está.

Está claro que lo tuyo son las ovejas…

Sí. Bueno, siempre he dicho que en otra vida me hubiera gustado ser cabrera porque me encantan las cabras y me gustaría tener una ganadería caprina. Pero mis padres empezaron con las ovejas, que también me encantan, y ahora mismo no me imagino haciendo otra cosa.

Hace unos meses se notificó la presencia de lobos en Extremadura. ¿Qué opinas de que esté incluido en el listado de especies protegidas?

Esta es la pregunta del millón. La protección del lobo ibérico es un tema súper polémico y yo estoy a favor de proteger a cualquier especie para que no desaparezca, incluso al lobo y al lince, aunque me perjudican en la ganadería. Pero también es verdad que no se puede legislar un sector sin contar con su opinión y creo que en algunos aspectos no tienen en cuenta las necesidades de las zonas rurales ni cómo es la ganadería extensiva. La protección del lobo ibérico implica su proliferación y aquí está empezando a haber ejemplares donde no los había. ¿En qué se traduce esto? Pues en que las personas que tenemos ganadería extensiva pastando libremente en el monte sufrimos ataques, bajas y pérdidas económicas. Nos defendemos del lobo con los mastines, la herramienta que se ha utilizado siempre para tenerlos a raya. Pero necesitamos prácticamente una manada de mastines y su mantenimiento supone un gasto bastante elevado. Ahí entra también en juego la legislación que nos obliga a poner GPS a todos los perros, etcétera. Todo esto incrementa los costes de producción. Y está muy bien proteger al lobo, pero también hay que proteger a los ganaderos, facilitarles un poco la vida y que se les tenga en cuenta.

La mayoría de asociaciones rurales que denuncian que no hay relevo generacional en el campo. Y aquí estás tú: ganadera, mujer, joven… ¿Hay futuro para los ganaderos?

Sinceramente está muy difícil. Sí hay futuro, se puede vivir de esto y se puede hacer un relevo generacional, pero lógicamente es muy difícil porque es un sector que está muy abandonado. No somos suficientemente competitivos en el ámbito internacional por muchos impedimentos legales y políticos que están poniendo a España, y a este sector en particular, durante muchas décadas. Si al final tienes atada de pies mi manos a una persona, no puedes competir y obtener beneficios hasta cierto punto. Obviamente nadie se va a hacer rico con la ganadería, pero sí se puede vivir de ello, sobre todo si te gusta, como es mi caso. Pero es un sector que necesita muchos apoyos y que tiene muchísimos retos por delante, entre ellos el relevo generacional. Por eso es fundamental el apoyo de las instituciones para favorecer que los jóvenes se interesen para el campo y esta profesión deje de estar tan estigmatizada.

¿A qué te refieres con estigmatizada?

Me refiero a que la agricultura y la ganadería son profesiones que tradicionalmente han estado muy mal vistas y se tiende a pensar que las personas que trabajamos en el campo no tenemos estudios y no valemos para otra cosa. Es lo que tradicionalmente se ha vivido y, en realidad, es todo lo contrario. Hoy en día se necesita mucha formación, cursos y títulos para trabajar en el campo para trabajar de forma eficiente. A través de los vídeos intento mostrar eso, que tenemos estudios como cualquier otra persona y que se puede ganar dinero en el campo. Pero sí es verdad que tenemos muchos impedimentos y desde el punto de vista social no estamos muy bien vistos. Incluso jóvenes cuyos padres tienen un buen patrimonio y podrían continuar con la actividad en el campo, deciden cambiar de vida por esa estigmatización y esa presión social. Es algo que se debería visibilizar más y es lo que yo pretendo, que los jóvenes tengan más interés en el campo.

¿Os sentís abandonados por las instituciones? ¿Qué le dirías a Pedro Sánchez y a Guillermo Fernández Vara?

Que se vinieran conmigo un mes a vivir en mi casa y que se vengan todos los día a hacer las labores que yo hago. Seguro que con eso ya cambiaban la legislación que hay. Al final estas cosas te las tienes que tomar con humor… Además también influyen las políticas comunitarias. Deberíamos tener gobiernos nacional y autonómicos que hicieran mucha más fuerza para hacernos competitivos a nivel internacional, que nuestros productos valieran dinero y que la gente al final pudiera trabajar en el campo con un futuro y con condiciones dignas. Además yo creo que España es un país que tiene una potencia impresionante en el sector primario, pero no lo desarrollamos precisamente porque nos atan de pies y manos. Y sí, es es verdad que hay ayudas a los jóvenes rurales, pero son mínimas y no te ayudan a mantenerte en el tiempo. No soy una experta en política económica, pero creo que se podría empezar por machacar un poco a la Unión Europea para que nos libere de estas normativas que tenemos y que nos están absorbiendo totalmente, a ver si podemos ser competitivos a nivel internacional, que nuestros productos valgan dinero y que nuestro trabajo se vea recompensado.

El próximo 14 de mayo el campo se va a manifestar en Madrid para protestar contra las políticas del Gobierno y de la UE y para defender los intereses del sector. ¿Hay motivos para manifestarse?

Sí, por supuesto. Además esta manifestación es apolítica. La ha convocado SOS Rural, que es una plataforma que incluye a un montón de asociaciones de todos los ámbitos. Me parece bien que la gente se manifieste y es necesario alzar la voz de alguna manera, salir a la calle protestar y decir “estamos aquí y esto es lo que necesitamos”. Se ha visto por ejemplo con el tema de la ley de Bienestar Animal, que de milagro no han incluido los perros de caza o a los de trabajo. No se puede legislar para un país sin contar con el país porque al final la economía se va a pique. Yo creo que esa manifestación está muy bien y, sí puedo, iré. Ahí se unen personas de diferentes ideologías políticas que votan a diferentes partidos políticos que no tienen nada que ver, pero al final tenemos intereses comunes: el campo. Todos queremos poner en valor un sector que está actualmente abandonado por el Gobierno y por algunas administraciones públicas. Esto es lo que estamos padeciendo y lo que estamos denunciando desde hace mucho tiempo pero como nos hacen caso, habrá que salir a la calle y alzar un poco la voz.

Sobre la ley de Bienestar Animal, tú tienes perros. De hecho, Perla es una infiltrada habitual en tus vídeos. ¿Son perros de trabajo o mascotas?

Tengo tres perros de compañía, que jurídicamente son mascotas. Pero también tengo un perro pastor y perros de protección del ganado, los mastines. En un principio la ley de Bienestar Animal les quería dar el mismo tratamiento que a las mascotas y desde el principio hemos protestado para eso no ocurriera. Dar un tratamiento jurídico a los mastines y a los perros de caza me parece perfecto, pero debe ser un tratamiento diferenciado y que contemple la realidad de estos perros. Son animales que se dedican a una actividad profesional, un adiestramiento, unas rutinas y una supervisión concretas. No son mascotas realmente. Y la gente se ofende cuando decimos esto porque se creen que las vas a tratar mal o porque su trabajo les somete y supone un maltrato. Es totalmente falso. Lo que nosotros pedimos es que abran un poco los ojos y escuchen a la gente que nos dedicamos a estas cosas para que entiendan que ese tipo de perros no son mascotas. Y se les puede dar un tratamiento jurídico y una legislación específica, pero que sea adecuada a sus funciones.

Y en lo relativo a las mascotas, ¿qué opinas de la ley de Bienestar Animal?

En mi cabeza no entra esta ley de ninguna manera. Creo que desde que somos pequeños se nos debería enseñar a tener contacto con la naturaleza y no haría falta esta ley. Desde mi punto de vista es un poco populista, porque ya existía protección para los animales. Es falso que los animales estuvieran abandonados. Y creo que se ha hecho con el propósito de ganar votos y de quedar bien ante la gente. Incluso el nombre queda muy bien. Me parece que nos tratan un poco como a niños. Somos personas adultas y esa ley trata a la gente como si necesitásemos ir al colegio de nuevo para aprender cómo tratar a un perro. Y el maltrato animal ya estaba tipificado, así que esta ley no sé que sentido tiene. Coarta las libertades individuales de las personas, al menos desde mi punto de vista y al final son leyes que regulan la excepción a la regla en lugar de lo habitual en la sociedad. En resumen, tiene algunas cosas buenas y otras malas pero, en general, puedo decir que no estoy de acuerdo. Además espero que esa parte del gobierno que quiere incluir a los mastines y a los perros de caza finalmente no lo haga. El ocio es una cosa y el trabajo es otra.

Ya por último, en tus vídeos cuentas que tienes dos rarezas: te encanta el olor del estiércol y le pones kétchup a la ensaladilla rusa. ¿En serio? ¿Kétchup en la ensaladilla?

(Entre risas) La gente se piensa que le echo un montón de kétchup y no, solo le pongo un poco. Son manías y costumbres. Me imagino que todos tenemos cosas raras. A mí me encanta el olor del estiércol y no sé por qué. Tal vez porque he vivido toda la vida en el campo y me gustan los olores fuertes. Y lo de la ensaladilla, igual. Y animo a la gente que no lo haya probado porque a lo mejor descubre algo que no sabía.

Fuente: Libertad Digital