El Gobierno promete ahora rebajar el déficit al 3% en 2024 pero se niega a bajar el gasto

La presión de las autoridades europeas y del Banco de España empieza a hacer efecto en el discurso económico del Gobierno. Y es que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha prometido hoy jueves que la Administración presentará un déficit público del 3% en el próximo año 2024, de forma que nuestro país pasaría a cumplir con las directrices de Bruselas.

El anuncio se produce tras los reiterados avisos del gobernador bancario, Pablo Hernández de Cos, y tan solo un día después de que la Comisión Europea haya confirmado su plan para volver a la disciplina fiscal, el cual fijará requisitos similares a los existentes antes de la pandemia: un déficit público máximo del 3% y una deuda pública en el 60% del PIB.

De esta forma, al plantear ahora el Gobierno que el descuadre en las finanzas públicas no rebasará el 3% del PIB, España quedaría, por la mínima, fuera del procedimiento de déficit excesivo. Y con ello, nuestro país no se vería exigido a reducir el déficit un 0,5% anual ni se enfrentaría a multas millonarias en caso de incumplimiento.

En declaraciones en los pasillos del Congreso de los Diputados, la ministra de Hacienda ha explicado la nueva senda de reducción del déficit, incidiendo en que la cota del 3% se alcanzará con un año de antelación respecto a lo inicialmente previsto. Sin embargo, Montero ha constatado que el Gobierno fiará todo al crecimiento económico y a que se mantenga la disparada recaudación fiscal, ya que no se pretende reducir el gasto público ni, por su puesto, bajar impuestos. “Lo bonito y lo bueno de este dato”, según ella, “es que se logra sin practicar políticas de recorte, intentando ayudar a todos aquellos sectores que han tenido una peor situación y por tanto protegiendo a la mayoría social del país”, ha destacado la ministra.

En concreto, el Ejecutivo ha proyectado en el Plan de Estabilidad 2023-2026 una senda de reducción de déficit para el conjunto de las Administraciones Públicas que queda de la siguiente forma: se situará en el 3,9% en 2023; en el 3% en 2024; en el 2,7% en 2025; y en el 2,5% en 2026. Una previsiones que se antojan optimistas teniendo en cuenta que la última estimación de la Airef prevé que el descuadre fiscal se sitúe en el 4,2% en el 2023.

La previsión del departamento de María Jesús Montero es que el aumento de los ingresos vaya moderándose –que no reduciéndose– en los próximos años, pero siempre mantengan un crecimiento superior a la previsión de inflación, lo que, según la ministra, pone de manifiesto que “la mejora de los recursos públicos está sostenida por el empuje de la economía y el dinamismo del empleo”.

No obstante, las optimistas previsiones del Gobierno no serán fáciles de cumplir, máxime en pleno año electoral, y cualquier desviación fiscal más allá de la prevista podría poner a España bajo la lupa de Bruselas. En este sentido, debemos recordar que nuestro país presenta un nivel de deuda pública del 113,2% del PIB, más del doble de lo que permite la UE. Y eso nos coloca en una delicada situación, ya que las autoridades comunitarias abrirían por defecto procedimientos de ajuste si el Ejecutivo incumple la senda marcada y no hace lo suficiente por rebajar el endeudamiento.

Fuente: Libertad Digital