Por amenaza de agresiones, Maduro no irá a Argentina y enviará a su canciller

Diversos políticos argentinos y sociedad civil han criticado la decisión del gobierno de Alberto Fernández de invitar a Nicolás Maduro a la Celac, pues lo acusan de ser un «dictador» culpable de crímenes de lesa humanidad contra el pueblo venezolano.

La administración de Nicolás Maduro anunció este lunes 23 que el mandatario no asistirá a la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que inicia el martes en Argentina, por supuestos planes de agresión en contra del gobernante. Como representante venezolano irá el canciller Yván Gil.

En el comunicado, publicado en la cuenta Twitter del Ministerio de Comunicación, se explicó que «en las últimas horas hemos sido informados, de manera irrebatible, de un plan elaborados en el seno de la derecha neofacista, cuyo objetivo es llevar a cabo una serie de agresiones contra nuestra delegación».

Según la administración Maduro, el objetivo de las supuestas agresiones es «montar un ‘show’ deplorable» para perturbar la cumbre de la Celac. También lo atribuyen como parte de una «campaña de descrédito» por parte del Gobierno de Estados Unidos.

«Como Estado fundador nos colocamos en la primera línea para cuidar el éxito de nuestro principal mecanismo de unión e integración nacional a favor de nuestros pueblos», resaltó el escrito. Además se agradeció al presidente de Argentina, Alberto Fernández, por la invitación al evento.

Diversos políticos argentinos y sociedad civil han criticado la decisión del gobierno de Alberto Fernández de invitar a Maduro a la Celac, pues lo acusan de ser un «dictador» culpable de crímenes de lesa humanidad contra el pueblo venezolano. La tarde del 22 de enero se registró una manifestación frente al Hotel Sheraton de Buenos Aires, donde se desarrollarán varios encuentros de la cumbre.

Un día antes, dos refugiados políticos víctimas de torturas y persecución presentaron una denuncia contra el gobernante venezolano ante la justicia de Argentina por crímenes de lesa humanidad, en base al Estatuto de Roma, que considera este tipo de crímenes de jurisdicción internacional. Otras dos víctimas podrían sumarse a la denuncia como testigos del caso.