Otro drama Hamilton-Verstappen, ¿Quién tuvo la culpa?, sanción a Max

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Increíble y un punto surrealista carrera en Monza. Lewis Hamilton y Max Verstappen han vuelto a chocar sus monoplazas tras el polémico encuentro en la carrera de Inglaterra, curiosamente las dos citas que han tenido calificación y sprint race experimental. Los comisarios han sacionado a Max con tres puestos perdidos en la parrilla del GP de Rusia por causar la colisión: «Intentó el 33 igualarse con el 44, pero la maniobra se intentó demasiado tarde para que el conductor del coche 33 tenga «derecho a la plaza en competición». Mientras, el coche 44 se alejó de la acera para evitar el incidente. Los Comisarios determinaron que su posición era razonable y, por lo tanto, que el conductor 33 era predominantemente el culpable del incidente», fue la explicación de la FIA.

Si la de Silverstone acabó con Max fuera de pista a 250 km/h e impactando con más de 50G, esta vez su Red Bull ha terminado literalmente encima del Mercedes tras coincidir y chocar en la primera chicane del circuito.

Max venía caliente y retrasado ras una primera parada infame en la que perdió la segunda plaza tras estar más de 10 segundos en el pit. Hamilton era líder virtual y paró poco después, otros cuatro segundos en mala parada, por lo que de forma inesperada, o quizás inevitable en este año increíble, coincidieron justo al girar en la primera curva.

¿Quién tiene la culpa? Posiblemente los dos. Ninguno cedió terreno. Hamilton llevaba ventaja y arrinconó al holandés, Max venía por el interior y aguantó la trazada, pero al pisar la banana, lo que debería haber sido un leve contacto se convirtió en un vuelo inesperado que terminó encima del Mercedes y los dos fuera de pista como a cámara lenta.

Los dos se bajaron por su propio pie y afortunadamente porque el Halo sin duda salvó a Hamilton de problemas mayores ya que el suelo y la rueda trasera derecha del Red Bull pudieron golpearle severamente la cabeza. Por fortuna, las únicas secuelas serán deportivas.

 

La carrera ya había comenzado con un toque entre ambos. Esta vez el perjudicado ha sido el campeón, que ha realizado una gran salida, pese a calzar neumáticos duros, dando buena cuenta de Norris y encimando a Max, que se ha visto superado por Ricciardo. Sin embargo al intentar el exterior en La Roggia, emparejado con el Red Bull, no ha logrado superarle, han chocado sus ruedas, casi a la par (Max no ha dejado espacio) y se ha salido fuera de la pista para regresar después de nuevo tercero: «Me ha echado fuera», ha dicho por la radio.

Es una maniobra virtualmente calcada a la que hizo con Sebastian Vettel en 2018, jugándose los dos el título mundial, también en la primera vuelta, solo que con más velocidad y holgura, con medio coche ya casi superado dentro de la chicane, cuando ahora iba más apurado. Entonces aquella maniobra decidió deportiva y mentalmente el campeonato.

Otro que lo logró en 2013 fue el Ferrari de Fernando Alonso contra el poderoso Red Bull de Mark Webber.

Aunque tras el primer contacto, los Comisarios de la carrera han decidido no tomar cartas en el asunto y considerarlo incidente de carrera, en el segundo ya han decidido entrar en lo que es el segundo capítulo de una gran batalla que no parece tener fin al menos este año. Al final, la sanción que a buen seguro traserá cola hasta la carrera de Sochi.

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