Ni Anakin, ni Luke, el Skywalker que era ídolo de Jordan

Iván Holguín López | @ivan_baloncesto

En alguna oportunidad Michael Jordan —el que es considerado por muchos y por su servidor como el mejor jugador de la historia— declaró que: “sin mi (Jordan) no hubiera existido Kobe Bryant, del mismo modo que sin David Thompson no hubiera existido Michael Jordan, él fue el gran ídolo de mi infancia”.

David Thompson fue un escolta-alero que brilló en el baloncesto universitario, siendo uno de los prospectos más llamativos de Estados Unidos a mediados de la década de 1970. Sin embargo, Thompson nunca logró brillar en la NBA a pesar de sus buenos números.

Thompson nació un 13 de julio de 1954, en Shelby, North Carolina, ciudad donde se crio y estudió, incluso en la Universidad donde jugó desde el año 1972 hasta 1975. Durante esas tres temporadas el equipo de North Carolina se llevó un título de la NCAA con Thompson como gran figura —además de MVP del Final Four—, el equipo tuvo un récord de 79-6 y el acrobático jugador (característica principal de su juego) promedió 24.7, 26.0 y 29.9 puntos respectivamente.

El número 44 de Thompson es el único número retirado por North Carolina State. Desde esa época Jordan ya empezó a idolatrar a Thompson. A la siguiente campaña, el alero estuvo presente en el draft de la ABA (liga que se extinguió en 1976 y sus equipos pasaron a formar parte de la NBA). Thompson fue seleccionado en aquel Draft en el puesto 1 por Denver Nuggets, pero también fue seleccionado por Atlanta Hawks en el draft de la NBA, pero finalmente
el jugador decidió jugar en la ABA.

En su temporada en ABA, fue Rookie del Año, promedió 26 puntos y fue MVP de un All Star Game muy especial, en Denver, el primero con un concurso de mates y en el le quitó el título Julius Erving con su icónico vuelo desde la línea de personal.

En 1977 Nuggets saltan a la NBA y con ello se desata una gran ilusión por la llegada de Thompson quien además es bautizado —al calor del éxito de Star Wars—, con el apodo de Skywalker “el que camina por el cielo”.

En la NBA, Thompson hizo una carrera tremenda, claro. Pero no tan gloriosa como su talento presumía. Fue All Star en sus tres primeros años en la Liga con los Nuggets y también en 1983, recién traspasado a Seattle Supersonics y en el ocaso de un camino frenado radicalmente por las lesiones… y por el consumo de droga.

En sus años siete años en Denver promedió 23,5 puntos por partido. Con los Supersonics bajó a 15,2 y apenas jugó en su segunda y última temporada (19 partidos) porque se la pasó casi entera en rehabilitación. Después tocó fondo, fue condenado a 180 días de cárcel por agredir a su mujer y recorrió un duro camino hasta la desintoxicación.

Actualmente “Skywalker” reside en Carolina del Norte, su esposa y madre de sus dos hijas falleció
en 2016.

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