Las puertas del «Valhalla» han sido abiertas en Cooperstown

Gonzalo Urgelles R.

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La espera fue larga, mucho más de lo normal, debido al factor pandemia y sus altísimas consecuencias; sin embargo el día llegó y la ceremonia de exaltación de la clase 2020 para el Salón de la Fama de las Grandes Ligas finalmente llegó, Derek Jeter y Larry Walker finalmente pueden llamarse inmortales, en compañía de Ted Simmons y Marvin Miller (†).

Un capitán inmortal. Escoltado por una incalculable cantidad de fanáticos de los Yanquis de Nueva York que portaban el número dos a sus espaldas, Derek Jeter finalmente fue ascendido al olimpo que le corresponde, como uno de los ‘yanquis’ más grandes de la historia, donde también están Babe Ruth, Lou Gehrig, Joe DiMaggio, Mickey Mantle, Roger Maris y una larga lista de jugadores que se hicieron leyenda con el uniforme a rayas.

Siempre en compañía de su familia, Jeter también estuvo arropado por figuras que dejaron huella en su carrera, como Joe Torre, Mariano Rivera, David Cone, Dave Wilnfield, Reggie Jackson (quien llegó como un fanático más, portando el ‘2’ de los Yanquis en su espalda), Jorge Posada, Tino Martínez, Bernie Williams, C.C. Sabathia, Luis Sojo, Andy Pettitte, entre otros; a fin de cuentas, como en algún momento dijo el difunto George Steinbrenner: “Una vez yanqui, siempre yanqui”. Otras figuras del deporte, con las que el ex campocorto guarda una estrecha amistad, como Michael Jordan y Patrick Ewing también estuvieron presentes celebrando su exaltación.

jugó para los Yanquis de Nueva York a lo largo de 20 campañas, fue Novato del Año en 1996, ganó cinco títulos de Serie Mundial, conectó más de tres mil hits (3465), sacó 260 cuadrangulares, remolcó 1311 carreras y su porcentaje de bateo fue de 310 puntos. Además, recibió el apodo de Mr. Noviembre por su descomunal performance cuando de playoffs se hablaba.

En su aventura yanqui, El Capitán ganó –además– cinco Guantes de Oro y cinco Bates de Plata, asistió a 14 Juegos de Estrellas y fue el Más Valioso de la Serie Mundial y del ‘All-Star Game’ en un mismo año (2000).

El 33 de la Calle Blake. Larry Walker debutó en Grandes Ligas con el uniforme de los Expos de Montreal, allí permaneció durante seis campañas. Sin embargo, su explosión se produjo en cuando llegó a los Rockies de Colorado y se convirtió en uno de los legendarios ‘Bombarderos de la Calle Blake’.

Walker vistió el uniforme de los rocosos por nueve campañas y media, desde 1995 hasta mediados de 2004. Allí ganó dos Bates de Plata y cinco Guantes de Oro, fue convocado a cuatro Juegos de Estrellas y se llevó el galardón de Jugador Más Valioso de la temporada 1997 en la Liga Nacional; ese año, Larry dejó promedio de .366, con 49 cuadrangulares y 130 carreras producidas.

Durante sus 17 años de carrera en la ‘Gran Carpa’, Walker tuvo promedio de .313, largó 383 jonrones y mandó para el plato a 1311 compañeros (curiosamente la misma cantidad que Jeter).

Al igual que el ‘2’ de los Yanquis, el ‘33’ de los Rockies fue retirado de la lista de números elegibles; por lo que ambos inmortales fueron los últimos en portar estos números en sus respectivos equipos.

Ted Simmons. Ted Simmons vistió los uniformes de Cardenales de San Luis, Cerveceros de Milwaukee y Bravos de Atlanta. Fue un receptor que bateaba desde ambos lados del plato y que jugó en Las Mayores desde 1968 hasta 1988.

No fue sino hasta 1970 que el jugador pudo establecerse con el equipo grande de los Cardenales, donde permaneció hasta 1980. Con dicho equipo conectó 172 de sus 248 vuelacercas, impulsó 929 carreras y tuvo promedio de 298 puntos.

Como miembro de esta organización obtuvo un Bate de Plata y asistió a seis clásicos de mitad de temporada. Luego pasó a las filas de los Cerveceros de Milwaukee –cuando estos hacían vida en la Liga Americana–, equipo que defendió por cinco temporadas, asistiendo a dos Juegos de Estrellas.

Al campo de los sueños. Marvin Miller fue elegido por el comité de veteranos para que formase parte del Salón de la Fama. Miller falleció en el año 2012, a los 95 años y 227 días.

Fue un ejecutivo de beisbol que destacó como director ejecutivo de la Asociación de Jugadores de Grandes Ligas (MLBPA) entre 1966 y 1982. Bajo su dirección, el sindicato de jugadores se transformó en uno de los más fuertes de los Estados Unidos.

En 1992, el famoso comentarista y narrador deportivo, Walter Lanier ‘Red’ Barber dijo que Marvin Miller era, junto a Babe Ruth y Jackie Robinson, uno de los hombres más importantes en la historia del beisbol.

Durante el mandato de Miller, el salario promedio anual de un jugador aumentó de 19 mil dólares (1966) a 326 mil en 1982.

Por muchos años se debatió la posibilidad de que Miller tuviera su lugar en Cooperstown, finalmente ese día llegó y honor a quien honor merece; es un gran día y una gran noticia para el beisbol, tristemente llegó demasiado tarde para alguien que ya partió al Campo de los Sueños.

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