Correa hizo un milagro en 6 días… pero San Camavinga lo hizo en cuatro

Debe estar enfadado Ángel Correa. El delantero argentino del Atlético de Madrid tiene un gen competitivo alto y lo lleva demostrando muchos años. Quiere ganar a todo. Nunca se rinde. Pues bien, sabiendo esto, Correa debe estar bastante enfadado, porque su milagro, posiblemente cercano a la canonización en un momento dado, no es tan importante como dicen o, como mínimo, no es el milagro más increíble de todos los tiempos. Sé que esto que les voy a contar puede romper el corazón de seguidores atléticos que pensaban que su jugador había logrado un hito histórico. San Ángel Correa le empezaban a llamar. Lo siento, de verdad. Correa hizo un milagro en 6 días, pero Camavinga se recuperó de un esguince de rodilla en solo cuatro. ¡Maldita sea la mala suerte atlética!

Lo sé, lo sé. Es decepcionante. Cuando ya se preparaban peregrinaciones hacia el Cívitas Metropolitano o directamente hacia el domicilio de Correa, el milagro de Ángel queda superado. San Camavinga superó a San Correa. Es la realidad. No luchen contra ella. El centrocampista del Real Madrid tuvo un esguince de rodilla en un partido ante el Getafe y los titulares alertaban de que en solo 4 días había que jugar ante el City. ¡Alarma Camavinga! ¡Peligro Camavinga! ¡Esguince de rodilla a solo 4 días del partido de Manchester! Esto no lo digo yo, busquen los titulares en Google. Pero entonces ocurrió un milagro. Camavinga, en solo cuatro días, dos menos que Correa, se recuperó y con toda su entereza, fuerza y determinación madridistas fue titular ante el Manchester City. ¡Milagro! ¡San Camavinga!

Dicho todo esto, que por supuesto esta repleto de ironía, me parece muy curioso que este tipo de acusaciones al final siempre tengan algún precedente que desmonten semejantes teorías. La única verdad del caso Correa es que el chico sufrió un golpe muy fuerte en la rodilla por parte de Bellingham y tuvo la rodilla tocada los siguientes días. Por eso no jugó ante Osasuna con medio equipo lesionado. ¿De verdad alguien se cree que el Atlético va a dejar un jugador en tierra para fastidiar al madridismo cuando viajó a Pamplona con dos canteranos en la delantera porque no tenía prácticamente a nadie? Es ilógico.

Lo peor de todo es que no solo aficionados han dicho este tipo de cosas sobre Correa. También las han dicho profesionales. Lícito, por supuesto. Cada uno dice lo que quiere. Igual que yo puedo decir lo que a mí me dé la gana. Como lo siguiente. Se puede jugar como ha hecho Correa tras un esguince grado I, que es leve. Eso no es milagroso. Milagroso es seguir trabajando o siendo periodista vendiendo 6 años seguidos que tu equipo ficha a un jugador y que no pase. Milagroso es eso, que no te echen por equivocarte 6 años. No imagino a un periodista político diciendo todos los veranos que alguien va a dimitir, que no ocurra nunca y siga en su puesto de trabajo. Le echarían. En el deporte, no. En el deporte, no solo no te echan, sino que encima te pones luego a dar lecciones como esta sobre Ángel Correa. Im-presionante.

Centrando el tiro en el partido ante el Cádiz, anoche tuve una sensación extraña en el Metropolitano. No tuve dudas de la remontada en ningún momento. Incluso tras el 0-1 que, por cierto, venía de una falta clara que el árbitro no pitó. Si estos son los beneficios de los comunicados de Gil Marín, no me quiero ni imaginar lo que serán los castigos. Tampoco tuve dudas con el 0-2. El resultado era engañoso a más no poder. Griezmann revienta un balón en el palo y justo después, 0-1. Más jugadas de ataque y en un saque de puerta, error y 0-2. Sin embargo, el Cádiz pareció no creerse jamás que podía llevarse el partido y el Atlético con un Correa bendecido marcó tres goles en poco más de media hora. En el minuto 65, todo resuelto y gracias en su mayor parte a Don Ángel Correa. Me dejo de San Correa, porque de milagro tiene poco lo de ayer. No había delanteros por la sanción de Morata y la lesión de Depay, y Correa, dolor mediante, forzó para jugar y ayudar al equipo. Dos goles y puerta grande. Tanto mencionarle por ahí que acabaron por bendecirle.

El Atlético cierra una semana que se antojaba complicada y que al final terminó con un balance de tres victorias en tres partidos. Dos en casa y una fuera. 3-1 al Real Madrid, resultado que muchos han intentado tapar, pero que es luminoso como él solo, 0-2 en Pamplona y 3-2 ante el Cádiz. Con medio equipo lesionado. Tiene mucho mérito lo que ha hecho el equipo de Simeone. Eso sí, ahora queda otra semana grande en el Metropolitano. Feyenoord y Real Sociedad medirán las verdaderas aspiraciones colchoneras y no puede fallar el conjunto del Cholo. No es cuestión de milagros sino de trabajo, ¿verdad San Camavinga?

PD: para aquellos que, sabiendo que se han metido en un jardín tremendo y la han pifiado, buscan rebatir lo de Camavinga con un “el esguince lo dio por sentado la prensa, no el Madrid”… la agencia EFE publicó que era un esguince “confirmado por el Real Madrid” tras consultar con el club.

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Fuente: Libertad Digital

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