Acerca del "traidor" Joao Félix

La Unión Internacional de Peñas del Atlético de Madrid ha publicado hoy un comentario contra Joao Félix a través de la red social X: “Si has querido ofender, no lo has hecho. No ofende quien quiere sino quien puede. Si era de despedida, que te vaya bonito. Te unirás a ese selecto grupito de traidores que forman Hugo Sánchez, Courtois y alguno más. Y si es porque no das para más, pues bastante tienes ya”. Intentando seguir el burdo hilo argumental de ese comentario, al que alguien, probablemente llevado por la euforia del momento, ha definido como comunicado, lo primero que se me ocurre decir es que si Joao Félix trató de ofender con la celebración de su gol a la afición del Atleti, efectivamente parece haberlo conseguido, y no hay más que ver la reacción de este grupo de socios colchoneros. Le llaman traidor y, diciendo que no da para más, sugieren también que es medio bobo. Yo creo que Joao Félix no trató de ofender a nadie y que lo único que hizo fue celebrar un gol con su equipo, que es el Barcelona. Estuvo bastante peor, por ejemplo, cuando, y estando aún en el Atleti, dijo que su sueño era jugar en el Barça, y ahí no hubo ni asociación ni unión ni reunión ni corporación que dijera ni mu.

Otra cuestión distinta es por qué Joao Félix es jugador del Barcelona. El portugués juega en el Barcelona… porque así lo quisieron los propietarios del Atlético de Madrid. Gil y Cerezo, Cerezo y Gil, le cedieron a Joao Félix al Barça a precio de saldo y no vi tampoco entonces que esta Unión Internacional de Peñas del Atlético saltara para criticar a los dirigentes de su club por regalarle a un rival directo a un futbolista desequilibrante y que costó en su día la friolera de 127 millones de euros, el fichaje más caro de la historia colchonera. No dijeron, “oiga, ¿cómo se les ocurre a ustedes cederle al Barcelona, con el que nos vamos a tener que jugar la Liga, a un futbolista como Joao? Tampoco saltaron exigiendo responsabilidades por ceder a este futbolista por 8 millones. No preguntaron a través de las redes sociales cómo es posible que este chico cobre sólo 400.000 euros del Barça ni se interesaron por saber quién paga el resto ni indagaron cómo se completa el sueldo del portugués, que ascendía a 14,5 millones de euros. Joao Félix no apareció en el Barça por arte de birlibirloque, Joao Félix es un jugador perteneciente al Atleti… que el domingo vacunó a Simeone porque lo quiso Gil.

Hoy celebramos el día de la Constitución que aún (ya veremos qué pasa hasta 2027) ampara la libertad de expresión en España. Esto quiere decir que, en uso de su libertad de expresión, esta Unión de Peñas puede llamar traidor a Joao Félix, pero yo, en uso de mi libertad de expresión, debo decir que esa terminología belicista es impresentable y puede provocar, por ejemplo, que un tarado, dos o tres acaben colgando de un puente, como así ocurrió, un muñeco con el nombre de Vinicius. Joao Félix no ha traicionado a nadie sino que simplemente quiere jugar al fútbol y, como Simeone no le quiere dejar jugar al fútbol, ha tenido que irse fuera. E insisto en que el destino elegido por el jugador, o sea el Barça, fue consensuado con los propietarios del Atlético de Madrid. Es suya la responsabilidad y no de Joao.

¿Traidores Hugo, Courtois y Joao Félix? ¿En serio? En X dicen que el portugués se une a ese selecto grupito de traidores que forman Courtois, Hugo Sánchez “y alguno más”. ¿Quién más? ¿Antoine Griezmann, por ejemplo? ¿Pertenece Griezmann a ese selecto grupito de traidores? Noticia del diario As del 1 de diciembre de 2019: “Griezmann, recibido con ratas en su placa y gritos de muérete. La placa del francés apareció tachada con una equis, ratas de peluche y latas vacías. Al salir a calentar recibió gritos de ‘muérete’ y cada vez que tocó el balón fue pitado por gran parte del Wanda”. ¿Es un traidor Griezmann? El 1 de diciembre de 2019 sí lo era. ¿Lo era el pasado 20 de febrero? Pues da la impresión de que no. Noticia de Mundo Deportivo: “Antoine Griezmann fue el gran protagonista de la victoria del Atlético de Madrid ante el Athletic Club de Bilbao. No sólo fue el mejor colchonero sobre el campo sino que su gol le dio los tres puntos a los de Simeone en un partido muy igualado”. Y sigue: “El jugador se fue en medio de una gran ovación: Sentí mucha alegría y mucho orgullo”. En su cuenta de X, DAZN España comentaba: “La ovación del Metropolitano a Griezmann. El reconocimiento de todo un estadio a su crack”. Y yo añado, un crack al que 4 años antes estaban deseando la muerte.

Yo creo que esta asociación, que no representa por supuesto a toda la afición, equivoca el tiro. Joao Félix es sólo un jugador de fútbol. No fue él quién pagó 127 millones, no fue él quien dio su consentimiento a aquella operación, no fue él quien luego no le alineó y ahora no ha sido él quien ha consentido que se vaya al Barcelona. Fue Gil quien pagó 127 millones y ahora ha permitido que se vaya barato al Barça y fue Simeone quien estuvo de acuerdo en que el club fichara a ese jugador y luego no le puso. Pero, claro, entiendo que sea más fácil insultar al futbolista que pedir responsabilidades a los propietarios y al entrenador del Atlético de Madrid. No hay traición aquí sino única y exclusivamente una desastrosa gestión, un distale del que, por cierto, el único que no es culpable es el futbolista.

Fuente: Libertad Digital

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