Cultura

La leyenda del cómic ‘El Cuervo’: mucho más que la muerte de Brandon Lee

En la cultura popular, la leyenda del cómic ‘El Cuervo’ (The Crow) está irremediablemente ligada al fatídico accidente que acabó con la muerte del actor Brandon Lee durante el rodaje de la adaptación cinematográfica de esta historia. Es algo innegable y muchas veces, por desgracia, llega a eclipsar al verdadero origen de todo esto, la obra del guionista y dibujante James O’Barr, que fue tremendamente influyente en todo el mundo por su estética oscura y gótica.

Lo primero que hay que decir es que esta obra no es solo uno de los mejores cómics de la historia sino también un ejercicio sublime de cómo recuperarse a sí mismo de una tragedia personal. James O’Barr no sacó esta historia de su imaginación sino de su propio ser ya que el gran amor de su vida murió atropellada en un accidente con un camionero borracho del que James se sintió culpable durante mucho tiempo. O’Barr se preguntó a sí mismo durante meses si podría haber hecho algo para evitar lo que pasó, aunque todo ello fuese por la maldita arbitrariedad que muchas veces rige nuestros destino. “Y si hubiera quedado 5 minutos más tarde…”. Son cuestiones que atormentaron a este guionista durante mucho tiempo y como una especie de terapia para superar el duelo, O’Barr cogió todo su dolor y lo plasmó en ‘El Cuervo’.

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Siendo este cómic una obra arraigada en la experiencia personal del autor, la sensación de dolor, miedo, desesperación, rabia y venganza están presentes en cada una de las viñetas que hay en esta historia. Con o sin diálogos, El Cuervo te sumerge en un mundo sin apenas luz en el que solo hay dos caminos. Uno el de la tristeza y la rabia, contado a través de flashbacks y ataques de ira en la soledad del personaje principal, y otro el de la venganza, relatado con la caza y asesinato de aquellos que le arrebataron al amor de su vida. Todo ello en blanco y negro con un personaje que, por momentos, da auténtico terror por su cara de locura y su sonrisa de perversión y por otros pena, ya que se puede palpar lo que ha perdido de manera injusta.

Antes de seguir, vamos con el apartado técnico: guion y dibujo de James O’Barr, cartoné tapa dura con formato de cuero y sobre cubierta, Norma Editorial, 272 páginas y un precio de 26 euros.

Vamos con el resto de la reseña

Un duelo personal superado con esta historia de venganza

El argumento es simple. Un grupo de malnacidos asesina y viola a la novia del protagonista a la vez que le disparan a él en la cabeza y le dan por muerto. No se sabe muy bien cómo y por qué y con un extraño cuervo de por medio, Eric Draven sobrevive a lo sucedido y buscará venganza dando caza a la banda de criminales que mataron a su novia. Ojo, se parece a la película pero hay diferencias mayúsculas. En el film, estos criminales forman parte de una banda y son enviados a cometer el asesinato. En el cómic, todo sucede de manera arbitraria y ese “pasaban por ahí de casualidad” hace que todavía sea más doloroso el hecho en sí de lo que sucede. Hace que, como le pasó al autor en su propia vida, las preguntas de por qué me ha tenido que pasar a mí sean más profundas.

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Otra de las particularidades de este cómic es que visualmente, Eric tiene caras, sonrisas y expresiones que te congelan la sangre. Cuando le vemos en su lado más triste y melancólico, la empatía es inevitable, sin embargo, cuando desata toda su crueldad su rostro es tan loco como sádico. Por eso este cómic te golpea tanto, por lo que representa y por cómo se representa. Os dejo varias imágenes:

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A nivel argumental, la película nos daba varios personajes secundarios con mucho protagonismo, como la niña o el policía. El cómic no les da tanta fuerza. Son meros puentes para cruzar a nuevas reflexiones y avances en la trama, igual que el tema de la magia o de los supuestos poderes del protagonista que se sacaron de la manga en Hollywood para hacerlo más vendible. En el cómic no se habla de resucitar de entre los muertos porque un cuervo lo haga realidad. Tampoco se le dan superpoderes de regeneración a Eric. Aquí todo es más real y deja lugar a la interpretación, dentro de la lógica ficción de ver a un hombre pálido, vestido de cuero negro vengándose a sangre fría de un grupo de maleantes.

Es por todo lo anterior que el cómic es infinitamente mejor que la película aunque esta fuese una adaptación más que decente. En mi caso siento que el verdadero dolor de la tragedia y de la ira del protagonista se transmite más en las viñetas que en la pantalla. Además, aunque sea bastante texto (algo propio de la época), todo el tono de los diálogos y de las reflexiones mentales del protagonista hacen que el lector tenga una sensación más completa de lo que está leyendo. Estamos, a fin de cuentas, ante una experiencia en toda regla. Dura, pero una experiencia. Para mí, necesaria, de hecho. Un cómic que se debe leer.

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A nivel de edición, Norma Editorial supo darle el toque perfecto a la obra con un cómic en tapa dura negra encuerada y el rojo brillante en el nombre. Portada sobria con la sobre cubierta incluyendo la mirada del protagonista. También incluye extras de todo tipo haciendo de esta edición un regalo para los fans.

Conclusión: Estamos, a fin de cuentas, ante una lectura compleja, muy adulta y que no es para todos los públicos. No te acerques al Cuervo si solo esperas algo en plan superheroico y repleto de acción sin control. Este trabajo incluye mucha reflexión y sobre todo un ejercicio muy personal en el que una persona, el autor, plasmó toda la etapa de duelo que sintió al perder a su novia. Es por eso que solo recomiendo esta lectura si estás preparada para ella, aunque deberías atreverte si tienes dudas. Creo que no te arrepentirás. La edición, un regalo para coleccionistas. Si gustan, disfruten de la lectura.

Fuente: Libertad Digital