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Héroes en crisis, el controvertido evento DC que habla de superhéroes y salud mental

Ahora que está de moda, por suerte, la salud mental, me pareció buena idea traer a esta sección un cómic que en su día no dejó indiferente a nadie y que tiene mucho que ver con este tema. Héroes en crisis vio su nacimiento en 2019 y fue muy criticada en su día porque para muchos la obra de Tom King tenía mucho humo y poco fuego. Lo analizamos.

Estamos hablando de un cómic en el que se plantea como base argumental el descubrimiento de una casa apartada y oculta al mundo en la cual los superhéroes reciben terapias diseñadas individualmente para cada uno de los traumas y malos momentos que han vivido. Por resumir: los superhéroes van al psicólogo. Esa idea fabricada por Tom King y dibujada por Clay Mann es la que da sentido a este ‘Héroes en crisis’, que a su vez establece un misterio con varios asesinatos que hay resolver y que es lo que básicamente mantiene al lector atento a lo que ocurre. Asesinatos y psicología. Esa era la idea. Humanizar a los superhéroes con un misterio de por medio. ¿Salió bien? Esa es la gran pregunta.

Enseguida vamos con más detalles. Antes, apartado técnico: guion de Tom King, dibujo con Clay Mann, edición DC Pocket en tapa blanda, 224 páginas, contiene Héroes en crisis núms. 1-9 USA, editorial ECC y un precio de 9,95 euros.

Críticos y valedores tienen razón a partes iguales

Entiendo perfectamente que esta obra haya suscitado tanto debate entre los fans del cómic. Primero porque cuando una historia se sale de lo habitual y prueba con algo rupturista, eso crea unas expectativas que no siempre se cumplen. Principalmente porque más que entretener, este tipo de ideas lo que pretenden es significar algo más y cuando haces eso tienes mucha presión encima.

¿Me ha gustado Héroes en crisis? La respuesta es… por momentos. En el dibujo, por ejemplo, lo tengo clarísimo: me encanta. He disfrutado mucho con el tono y la forma que le ha dado Clay Mann y he disfrutado con algunas de las viñetas que ha firmado Jorge Fornés. Ahí tengo pocas dudas, sin embargo, sí las tengo en el guion.

El inicio de la lectura reconozco que me ha enganchado y no exagero si digo que las 100 primeras páginas las he devorado a velocidad de Fórmula 1. Dinamismo, un buen misterio, acción, una idea de Tom King arriesgada aunque convincente… reconozco que me tenía enganchado el bueno de Tom. Sí es cierto y no puedo negar que me ido desinflando poco a poco. No quiero decir que sea mal cómic, ni mucho menos. Además el formato DC Pocket te permite encontrar eventos o historias importantes con menos riesgo en la inversión. Pero hay algo en el tramo final que me crea más dudas. No le he terminado de encontrar la evolución. De hecho seguramente se podría resolver todo mucho antes de lo que lo hace King.

Lo que tampoco puedo comprar es que se diga que esto es un mal cómic. No lo es. La premisa es buena, innovadora y necesaria para este mundo en el que vivimos y creo que las moralejas que se van dejando por el camino son importantes. De hecho creo que Superman es el personaje, junto a otro que lógicamente por ausencia de spoilers no voy a desvelar, que mejor retrata el miedo de mucha gente para reconocer que tiene un problema y que lo está tratando con un profesional. Por otro lado me ha gustado el papel de Batman aunque no sea demasiado largo. Eso sí, me ha faltado que ya que se menciona tanto a la Trinidad formada por Superman, Batman y Wonder Woman, que a esta última se le dé un papel más destacado y no solo el ponerse al lado de uno de los ‘capos’ para ponerle la manita en el hombro.

Respecto al dibujo, ya lo he dicho anteriormente. Me convence desde el minuto 1 el estilo de Mann. Os dejo varios ejemplos:

Por último me parece destacable a nivel narrativo el momento cámara frontal con los personajes en plena terapia. Porque King y Clay son capaces de usar la misma ‘arma’ para rebajar la tensión encontrando un alivio cómico y para mostrar lo más contundente y visceral del mensaje psicológico que quieren transmitir.

Conclusión: no me posiciono en ninguno de los dos extremos, crítica o elogio. Estoy en un término medio. En este formato Pocket es más sencillo darle una oportunidad con un riesgo controlado en tu inversión. Me gusta mucho Tom King y aquí hay que darle el mérito del riesgo y de que siempre propone otorgar algo más al lector. En resumen, tiene carencias siendo un producto disfrutable. Dibujo notable. Si gustan, disfruten de la lectura.

Fuente: Libertad Digital

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