Hablemos con Ayanta: Entrevista a Sonsoles Ónega y Alfonso Goizueta por los Premios Planeta

Sónsoles Ónega copa las listas de los libros más vendidos estas fechas con Las hijas de la criada, novela ganadora del Premio Planeta 2023. La escritora y presentadora habló en Es la mañana de Federico de esta historia, ambientada entre Galicia y Cuba a principios del S.XX, que aborda el nacimiento de la industria conservera gallega. “Me apetecía ver qué pasa los españoles que hacen mucho dinero en los ingenios de azúcar de Cuba y cómo la tercera generación vuelve cuando ya no ondea la bandera española allí y son los grandes perdedores”, contó Ónega.

Para la escritora, que tiene en su currículum siete novelas, el descubrimiento de la industria conservera fue un “gran prodigio”. “Sin las mujeres no se hubiera construido ese imperio tan importante de principios del siglo XX. Hay estudios que han rescatado el testimonio de estas mujeres que trabajaban desde los 12 años. Si no había sardinas, no había trabajo”, contó.

Federico alabó la novela, de la que lleva 60 páginas leídas, y dijo que era “una novela popular de estilo clásico” propia de “alguien que domina el género”. “Si hubieras sido mi alumna de COU te diría un par de cosas más”, bromeó el director de Es la mañana de Federico. “Yo me convierto en tu alumna de COU y saco la libreta”, contestó ella entre risas.

Federico aseguró que ve rasgos de Emilia Pardo Bazán, quien defendiera que la independencia de la mujer depende de tener un sueldo, en la novela de Sonsoles. “El universo de Pardo Bazán está presente en toda la novela. Una de las protagonista lee sus libros. También está esa exuberancia gallega, ese naturalismo que trabajó, ese feminismo….”, defendió la escritora, que admite que ya está inmersa en el que será su próximo libro.

El finalista del Premio Planeta, Alfonso Goizueta, también se pasó por los micrófonos de esRadio para avanzar al lector qué se encontrará en La sangre del padre, un retrato íntimo de Alejandro Magno. “Primero nace el mito y luego la historia. Él mismo creaba un mito de su persona y de su ascendencia. Hay pocas fuentes de su vida personal. Yo le pongo la cara de un chico joven que va en busca de sí mismo y que se lanza a la aventura de construir un mundo nuevo. Es el Alejandro revolucionario”.

Alejandro Magno fue discípulo de Aristóteles. “Muchas veces pensamos en él como el guerrero cruel que llegó hasta la India matando a muchísima gente, pero es el mismo chico que desde los 12 años había sido educado en los preceptos aristotélicos. No podía ser simplemente un gobernante psicopático y megalómano. El Alejandro griego es devorado por el Alejandro oriental”, defendió el autor.

Fuente: Libertad Digital