Las huellas que ha dejado la…

Las huellas que ha dejado la migración en Cabimas son muy profundas desde cualquier punto de vista, entre ellas, la más grave,  convertir sus comunidades en pueblos fantasmas y desolados, al observarse en muchos de ellos sus principales calles y avenidas, hogares, instituciones educativas, comercios, en total desolación

migración en Cabimas
Foto/Odarwi Polanco

ESPECIAL.- Durante el siglo XX Venezuela se caracterizó por ser un territorio receptor de inmigrantes. Ahora la realidad es otra.

El nuevo siglo trajo consigo un enorme problema producto de la grave crisis que atraviesa el país: el éxodo masivo de más de 7, 7 millones de venezolanos que han salido del país hacia distintas partes del mundo en busca de nuevas oportunidades.

Indistintamente desde cualquier estado o municipio de Venezuela, un determinado número de sus habitantes toman sus maletas y se aventuran a emprender viajes duros e inciertos con el objetivo claro de mejorar sus condiciones económicas.

Para muestra un botón: en los últimos ocho años desde la ciudad de Cabimas, estado Zulia, que cuenta con más de 351 mil 736 habitantes distribuidos en nueve parroquias, posicionada como la segunda ciudad más importante y poblada de la región y decimotercera en el país, y de gran referencia mundial por su producción de petróleo; salen del país, en bandada, familias completas, profesionales y jóvenes, que dejan atrás sus apegos materiales y humanos para buscar una salida al deterioro progresivo de su calidad de vida.

Las Naciones Unidas define la migración de diferentes formas, pero la más acertada es la referida al cambio de residencia que implica el traspaso de algún límite geográfico u administrativo debidamente definido.

Eso están haciendo en la actualidad los venezolanos, sin distingo de rango social, traspasando fronteras geográficas para establecerse en ciudades donde esperan recibir las oportunidades de crecimiento que creen no les son ofrecidas en su país.

La migración en Cabimas con el paso delos años  se ha convertido para algunos en una moda, una imitación, un estilo de vida, un reto y hasta una oportunidad para salir adelante cristalizando alguno de sus sueños.

Esta travesía, pese a iniciarse de forma más evidente desde el año 2017, fue impulsada, al registrarse migraciones masivas desde Venezuela hacia varias ciudades del mundo, con la llegada de la pandemia del Covid 19 que afectó a Venezuela a partir del 13 de marzo del año 2020.

migración en Cabimas
Foto/Mileydys Piña.

Asumir la decisión de migrar no ha sido fácil para millones de familias. Hijos que se marchan o padres que les toca dejar a sus hijos al cuido de algún familiar o conocidos, son algunos de los escenarios que día a día se observan en cualquier rincón de Venezuela.

Un gran número de familias cabimenses son ejemplo vivo de esta situación, cuyos miembros han tenido que salir de sus hogares para  adaptarse a los fuertes cambios que trae consigo la migración.

Está claro con todo esto que las huellas que ha dejado la migración en Cabimas, son muy profundas desde cualquier punto de vista, entre ellas, la más grave,  convertir sus comunidades en pueblos fantasmas y desolados, al observarse en muchos de ellos sus principales calles y avenidas, hogares, instituciones educativas, comercios, en total desolación.

Asimismo, familias  desintegradas porque la mayoría de sus miembros se han marchado, y por consiguiente cabimenses con sueños abandonados, que se van para emprender un rumbo que a pocos les garantiza la continuidad de dichos sueños.

Con sus maletas repletas de miedo e incertidumbre llegaron a diferentes ciudades de Colombia, Chile, Perú,  Ecuador, Brasil, Argentina, México, Costa Rica, Estados Unidos, entre otros, siendo este último el más duro, debido a que, por decidir ir tras ese anhelado sueño americano, muchos de ellos tuvieron que realizar largas y extenuantes travesías a través de la mortal Selva del Darién, el no menos peligroso río Bravo o sobre el tren de la muerte, siendo víctimas de vejaciones, asaltos, secuestros, y donde algunos perdieron hasta sus vidas asesinados, ahogados o abandonados en un tortuoso camino de piedra y fango.

migración en Cabimas
Nabil Maalouf, alcalde de Cabimas. (foto/Gayledys Barrientos).

Fuga de talentos por la migración en Cabimas 

Para el alcalde de Cabimas, Nabil Maalouf, hablar de la migración en Cabimas y lo que representa en Venezuela, es reconocer que ha sido significativa en cuanto a la cantidad de grandes talentos y profesionales que han asumido el reto de marcharse a otros países, lo cual minimiza el desarrollo social y económico de las ciudades que abandonan.

«Minimiza todo lo que es nuestra actividad productiva. Es un mal que hay que ir corrigiendo  brindándole oportunidades de crecimiento a la gente, demostrando que pueden confiar en el municipio Cabimas, que pueden tener una participación integral dentro del municipio para volver a acoplarlo, para volver a recuperar a su familia e incluso su identidad», comentó Maalouf.

A su juicio, la diáspora ha sido algo sencillamente «brutal», algo que realmente ha llevado al atraso a un país considerado cuna de grandes profesionales, de grandes talentos, que hoy están trabajando en otras latitudes.

«Queremos que a través de una nueva generación se puedan rescatar esos talentos, al tiempo que se pueda lograr el regreso de una parte de la gente que emigró.  Las puertas abiertas. Tenemos el corazón y el espíritu abierto para que nuestros cabimenses crezcan, se formen, trabajen en nuestro municipio, caracterizado por ser una tierra de oportunidades, una tierra grande y pujante, cuna del petróleo, de cultores, con una excelente educación, propulsor del folklore e identidad de su gente», extendió.

Maalouf, refiere que, si bien es cierto que miles de cabimenses logran hacer realidad sus sueños fuera de la ciudad, otros no lo logran.

«Esta es la realidad, ya que no a todo el mundo le va bien.  Realmente solamente con la división del núcleo familiar, todos de cierta manera hemos perdido», recalcó el Burgomaestre al referirse a los efectos negativos de la migración en Cabimas.

migración en Venezuela
Calixto Hernández, decano del Núcleo de la Universidad del Zulia (LUZ-COL). Foto/Gayledys Barrientos.

Migrar: un fenómeno de mil cabezas

Comprender el impacto que la migración en Cabimas, que es masiva, en el ámbito político, social, económico, educativo, salud,  entre otros,  no es nada fácil; sin embargo, según un artículo publicado por la Universidad  Santo Tomás, titulado «La migración  venezolana y sus consecuencias  desde la óptica coaccionada de los medios de comunicación», se señala que la migración ha tenido un impacto significativo en el desarrollo de las sociedades que sirven de receptores de estos migrantes, que puede ser representado de dos formas: positiva como un crecimiento intercultural o negativa como un incremento en los problemas de seguridad de esa nación.  (Huertas, López, Jerez, 2019).

En relación a este aspecto, Calixto Hernández, decano del Núcleo de la Universidad del Zulia (LUZ-COL), aseveró que en la institución se están realizando varios análisis acerca de la negativa del estudiante que egresa de bachillerato de ingresar a la universidad a la cual fueron asignados, y han encontrado que está muy ligado a la decisión de migrar.

En su opinión, varios son los factores que inciden, pero el de mayor fuerza, es que los estudiantes están concentrados en la migración  hacia otros países. «Creo que es el principal factor que se está desarrollando».

Informó que en cuanto al proceso de inscripción del Núcleo LUZ-COL, fueron asignados por el Sistema Nacional de Ingresos para el 2024, un total de 1500 estudiantes de los cuales consignaron y formalizaron el proceso de inscripción alrededor de 350, lo cual es preocupante porque representa solo el 20% de alumnos que cursan el periodo académico I-2024 de manera presencial.

Recordó que la pandemia del Covid 19 se propagó en el 2020, año en el que se estaba incrementando de cierta manera la decisión de algunos estudiantes de migrar a otros países por el deterioro de sus condiciones económicas.

Sin embargo, por lineamientos del Gobierno nacional, se pudo ofrecer los estudios bajo la modalidad virtual, que permitía a aquellos estudiantes que ya estaban inscritos, y que habían migrado, poder culminar su carrera y egresar como profesionales.

Añade, que las herramientas tecnológicas han sido clave para los estudiantes que en un momento determinado tenían la carrera a medias, y el objetivo es que puedan a través de ellas, culminarlas.

En líneas generales, afirma Hernández, que el sistema educativo ha sido impactado de forma directa por la migración en Cabimas.

Ante esto comentó, que «en otrora percibíamos como los espacios del Núcleo LUZ-COL estaban repletos de bachilleres, y pese a los cambios que se han generado con la modalidad mixtas: presenciales y virtuales; la recuperación de la matrícula ha sido a cuentas gotas».

Refugiados en los recuerdos

Como Angela Padrón de Montiel, existen actualmente millones de madres venezolanas que esperan el pronto regreso de sus hijos a casa.

Desde el sector La Misión, parroquia Ambrosio de Cabimas, Angela cuenta lo difícil que ha sido desde el año 2017, separarse de tres de sus cinco hijos: Carlos, Manuel y Alejandro Montiel, quienes decidieron migrar hacia Colombia en búsqueda de un mejor futuro para ellos y su familia.

«Es bastante triste cuando una familia se fragmenta, cuando nos toca la dura tarea de asumir como madre que nuestros hijos se marchan a otro país. No es fácil, es un sentimiento duro de sobrellevar», apuntó para El Regional del Zulia.

A partir de esa realidad, con nostalgia manifiesta, que ha sido cada día un proceso fuerte de adaptación, sobre todo en fechas especiales como cumpleaños, día de las madres, navidades, entre otras.

«Es muy difícil no poder disfrutar tantos momentos al lado de los seres que más amas. Que hoy por hoy no puedas hacerlo es muy duro», expresó Angela con mucha tristeza, considerando lo que sufren las madres que les ha tocado ver partir a sus hijos a un viaje cargando de incertidumbre llevando una maleta llena de sueños, con rumbo desconocido y sin fecha de retorno.

El sentimiento de vacío, que cada día aumenta, Angela intenta suplirlo refugiada en los recuerdos, oraciones y videollamadas diarias con sus hijos.

Relata, que sus hijos no han tenido la oportunidad de regresar a Venezuela, ya que, aunque trabajan, lo que ganan no les permite viajar; sin embargo, gracias a Dios y al esfuerzo en conjunto de los tres, en un par de ocasiones, la han visitado, por lo que ha podido abrazarlos de nuevo y compartir con ellos 3, 5 y hasta 7 días de visita.

Llena de fe y esperanza, anhela, que en un abrir y cerrar de ojos, sus tres hijos, al igual que miles de cabimenses que hoy no están junto a sus familias, puedan regresar a casa. Como diría la gaita de Mario Cáceres «Volver a casa», en uno de sus versos:

Volver a casa, volver a todo lo que soy

Si tú me abrazas, a ver si se pasa esta pena

Volver a casa, volver de nuevo para ver

Qué es lo que pasa, yo muero de ganas

Porque todo lo que soy está en mi casa.

migración en Venezuela
María Victoria Bolívar, psicóloga del Centro de Atención Familiar de Cabimas. Foto/Gayledys Barrientos.

La migración en Cabimas y su impacto psicológico

Al menos nueve de cada diez pacientes que acuden a una consulta psicológica en los centros de salud de Cabimas, lo hacen por síntomas de depresión, ansiedad, falta de adaptación, sentimiento de vacío, producto de la migración de familiares y amigos, según refiere la psicóloga del Centro de Atención Familiar de Cabimas, María Victoria Bolívar

«El tema de la migración está presente en la mayoría de los pacientes psicológicos que atiendo, así no sea su motivo principal de consulta. Casi todos comentan acerca de un familiar, un amigo que se fue, y el impacto que dicha situación les ha generado», indicó Bolívar.

Comenta que la migración tiene diversos matices, irregularidades, miedos, estrés, inseguridad y expectativas de la sociedad, involucrando cambios significativos en la vida de cualquier persona.

migración en Venezuela
Foto/Mileydys Piña.

La experta en psicología acota que el proceso de migración afecta emocionalmente «tanto al que se queda y despide a sus familiares como al que se marcha a otro país.

Un ejemplo son los niños que han tenido que crecer sin sus padres, porque a estos les ha tocado partir hacia otro país en búsqueda de oportunidades laborales, así como a madres que les toca despedir a sus hijos, entre otras situaciones. Sin contar que en muchas de estas despedidas pueden pasar años para que se pueda dar un reencuentro».

Explicó que en ambas situaciones se puede enfrentar sentimientos de vacío, soledad, desesperanza, dolor e incluso intentos de quitarse la vida.

Bolívar, recomienda a aquellas personas que de una u otra manera han experimentado el sentimiento de soledad, ansiedad o depresión, producto de la migración de familiares, amigos, acudir a terapia psicológica e indicó que para ello se cuenta con entidades públicas como el Centro de Atención Familiar de Cabimas, adscrito a la Gobernación del Zulia, que ofrecen el servicio de psicología al igual que Immujer, entre otras entidades en las que pueden recibir ayuda.

«Es importante ser realistas y no caer en la ilusión de que el regresó será pronto. No caer en las promesas de “nos vemos en un mes”, “regreso tal día”; ya que cuando se toma la decisión de migrar no se sabe a ciencia cierta cuando se producirá el anhelado regreso», recomendó también Bolívar.

Por otra parte, puntualizó que la migración no es una sentencia de dolor, pues pese a que hay una separación física, las herramientas tecnológicas permiten el contacto constante entre los familiares y amigos por medio de videollamadas, que, aunque no son suficientes, se han convertido en un verdadero testigo de las emociones de cercanía a pesar de la distancia producto de la decisión de marcharse del hogar, ciudad, país.

Gayledys Barrientos

Fotos y video Gayledys Barrientos (Migración en Cabimas) 

EL REGIONAL DEL ZULIA

FUENTE: Regional del Zulia

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