Desvelan misterio de agujeros del fondo marino de California

Los enigmáticos agujeros en el lecho marino de la costa de California han intrigado a los científicos durante años. Pero ahora, finalmente podríamos estar a un paso de conocer su origen.

En las profundidades del mar frente a la costa de Big Sur, California, yace un vasto campo de enigmáticos cráteres submarinos que se extiende sobre una superficie tan grande como la ciudad de Los Ángeles. Ubicado a unos 40 kilómetros mar adentro, este campo contiene más de 5.000 agujeros, cada uno con cerca de 150 metros de ancho y cinco metros de profundidad, desafiando la comprensión científica desde su descubrimiento en 1998.

Ahora, un equipo de científicos del Instituto de Investigación del Acuario de la Bahía de Monterrey (MBARI), junto con expertos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y la Universidad de Stanford, ha publicado en la revista Journal of Geophysical Research: Earth Surface una investigación prometedora sobre estos peculiares pozos, conocidos en el ámbito geológico como ‘pockmarks’. Este estudio podría finalmente aclarar el misterio de su formación.

En octubre de 2018, la BOEM anunció áreas frente a la costa central de California para potenciales arrendamientos de energía eólica. La superposición con el Sur Pockmark Field en Morro Bay generó preocupación por la estabilidad del lecho marino para infraestructuras.
En octubre de 2018, la BOEM anunció áreas frente a la costa central de California para potenciales arrendamientos de energía eólica. La superposición con el Sur Pockmark Field en Morro Bay generó preocupación por la estabilidad del lecho marino para infraestructuras.Imagen: Eve Lundsten 2024 MBARI

Potentes flujos de sedimentos

Durante años, la hipótesis predominante sugería que estos ‘pockmarks’ eran el resultado de emisiones de metano o de fluidos geotérmicos que emergían del subsuelo, llevando consigo sedimentos. Esta teoría preocupaba especialmente ante la planificación de futuros parques eólicos en la zona, dado el potencial impacto de tales gases en la estabilidad del lecho marino.

Sin embargo, las últimas investigaciones han cuestionado esta percepción. Según un comunicado de MBARI, análisis recientes no mostraron trazas de metano en el área. En su lugar, los investigadores proponen que estas formaciones prehistóricas se han mantenido por flujos gravitatorios de sedimentos, parecidos a avalanchas submarinas de lodo, arena y agua, que han ocurrido intermitentemente durante cientos de miles de años.

Para fundamentar estos hallazgos, el equipo desarrolló mapas detallados del campo utilizando vehículos submarinos autónomos y operados remotamente proporcionados por MBARI. Estos robots no solo ayudaron a visualizar el terreno con alta resolución, sino también a recolectar muestras de sedimento que arrojaron luz sobre la historia geológica de la zona. Estas misiones revelaron datos fascinantes sobre la historia geológica de la zona.

«Recogimos una enorme cantidad de datos, lo que nos permitió establecer una sorprendente relación entre las marcas y los flujos gravitatorios de sedimentos», afirmó Eve Lundsten, técnica de investigación de MBARI.

«No pudimos determinar con exactitud cómo se formaron inicialmente estas marcas, pero gracias a la avanzada tecnología submarina del MBARI, hemos obtenido nuevos conocimientos sobre cómo y por qué estas características han persistido en el fondo marino durante cientos de miles de años», agregó.

El submarino del MBARI cartografió el campo de marcas submarinas y permitió visualizar capas de sedimentos acumuladas durante miles de años.
El submarino del MBARI cartografió el campo de marcas submarinas y permitió visualizar capas de sedimentos acumuladas durante miles de años.Imagen: Eve Lundsten 2024 MBARI

¿Formación por gravedad?

Aunque la formación inicial de estas estructuras sigue siendo un enigma, más allá de comprender qué puede preservar estas formaciones, el equipo cree que las marcas de los agujeros se formaron probablemente por pura gravedad.

Las depresiones se localizan en un talud continental, y las muestras indican que los sedimentos han fluido por esta pendiente de manera intermitente por lo menos durante los últimos 280.000 años. Se cree que el último gran flujo ocurrió hace aproximadamente 14.000 años, al final de la última Edad de Hielo, posiblemente desencadenado por un terremoto o el colapso de un talud.

Los investigadores del MBARI sostienen que este tipo de fenómenos podrían ser los culpables de la erosión observada en el centro de las marcas submarinas. Así, según los investigadores, una avalancha de sedimentos de gran magnitud tendría la capacidad de provocar una erosión considerable, suficiente para expandir y unir las marcas existentes, las cuales podrían estar separadas por decenas de kilómetros.

Este mecanismo podría explicar la presencia de los agujeros, aunque persisten algunos enigmas, como la uniformidad en la distribución de estas, una característica que también se observa en otros campos de marcas similares en todo el mundo, lo que añade otro elemento al misterio de su formación. En última instancia, según los científicos, la confirmación de esta teoría aún requiere más estudios y modelos.

Felipe Espinosa Wang con información de MBARI, Science Alert y The Debrief.

FUENTE: DW

FUENTE: Regional del Zulia

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